Un día en Boston con Angus Gunn y el Mundial 2023
Un día cualquiera en Boston… hasta que aparece Angus Gunn
A pocos metros de la selección de su país, Daniel Nevin, 13 años, no dudó. Hincha de Escocia, jugador de St Cadoc’s Youth Club en Glasgow, vio la oportunidad y fue a por ella. Esta mañana, en el hotel de Boston donde se concentra el equipo, se plantó delante de Angus Gunn y se llevó lo que cualquier joven portero querría: una foto con el número uno de su selección.
Su padre, Tommy Nevin, 55 años, lo resumió con una sola palabra: “encantado”. Daniel salió del hall con una sonrisa que no se borrará fácilmente y un deseo claro para esta noche ante Marruecos: que Gunn deje la portería a cero.
Coanfitriones al alza: México y Canadá aprietan
Mientras Escocia afina detalles, las últimas 24 horas han sido redondas para los otros dos coanfitriones del torneo. Canadá, que necesitaba un impulso, lo encontró a lo grande: 6-0 a Qatar y primera victoria en este Mundial. Una goleada que no solo llena la tabla, también el ánimo.
México, por su parte, mantiene el paso firme. Pleno de triunfos y un 1-0 trabajado ante Corea del Sur que sostiene su inicio perfecto. No hay brillo desmedido, pero sí una eficacia que empieza a imponer respeto.
En otros campos, Suiza se impuso 4-1 a Bosnia-Herzegovina y la República Checa firmó un 1-1 frente a Sudáfrica. Resultados que van perfilando el tablero, jornada a jornada, en este octavo día de competición.
2030 ya genera ruido: España y Marruecos miran a la final
El Mundial actual apenas ha despegado y el siguiente gran torneo ya provoca fricción. La edición de 2030, repartida entre España, Portugal y Marruecos, tiene un punto neurálgico todavía sin dueño: la final.
España y Marruecos quieren ese partido. No es un detalle menor, es el corazón del torneo. Según el jefe de deportes de The Times, Martyn Ziegler, ahora mismo el pulso está al 50-50 entre ambos países. Dos proyectos, dos ambiciones y un solo escenario para la noche más grande del fútbol mundial. El debate apenas empieza.
Pochettino, cicatriz de 2002 y nuevo método con Estados Unidos
Mauricio Pochettino solo jugó un Mundial como futbolista. Fue en 2002, con Argentina y bajo las órdenes de Marcelo Bielsa. Aquel torneo terminó pronto y mal: eliminación en la fase de grupos y una sensación de encierro que el técnico aún arrastra.
La selección vivió prácticamente aislada, blindada hacia afuera. Esa experiencia marcó al defensor de entonces y al entrenador de hoy. Este verano, al frente de Estados Unidos, Pochettino ha decidido recorrer el camino contrario: menos cerrojos, más apertura, otro tipo de gestión emocional para un grupo que juega en casa y carga con expectativas muy distintas a las de aquella Argentina.
Australia despega por fin con un estreno perfecto
Australia arrancó el sábado con el pie derecho en Vancouver. 2-0 a Turquía y un estreno que rompe una mala costumbre: es la primera vez desde 2006 que gana su primer partido en un Mundial.
Seis clasificaciones consecutivas hablan de constancia, pero solo dos presencias previas en las rondas de eliminación directa muestran el techo que el país intenta romper. Con tres puntos ya asegurados, el equipo de Tony Popovic se permite mirar hacia los cruces con algo más que ilusión: hay una oportunidad real de firmar apenas la tercera clasificación a octavos en la historia del fútbol australiano.
Estados Unidos vuela en su debut: Balogun y Reyna marcan el tono
El otro gran golpe de la jornada inicial en el grupo D lo dio Estados Unidos. Un 4-1 contundente ante Paraguay que no solo le dio el liderato, también una declaración de intenciones del equipo de Pochettino.
Los coanfitriones salieron lanzados y al descanso ya mandaban 3-0. Folarin Balogun, el nueve llamado a sostener el gol local, firmó dos tantos y puso su nombre en el escaparate del torneo desde el primer día. Paraguay recortó distancias mediada la segunda parte, pero el cierre fue puro impacto: un disparo magnífico de Giovanni Reyna en el tiempo añadido selló el marcador y encendió todavía más al público.
La incógnita Pulisic
En medio de ese arranque ilusionante, una preocupación: Christian Pulisic. El jugador de 27 años arrastra una lesión en la pantorrilla que amenaza con dejarlo fuera hoy.
El golpe llegó en los días previos al duelo contra Paraguay. Pese a ello, Pulisic jugó una primera parte notable en el 4-1 del estreno, pero no salió tras el descanso por molestias. Desde entonces, la cuenta atrás no se detiene. Estados Unidos espera a su gran figura, y el reloj corre.
Noche grande en Seattle: USA–Australia por el mando del grupo D
Todo conduce al primer partido del día, que se siente como algo más que eso. En Seattle, a las 20.00 (12.00 PDT), Estados Unidos y Australia se miden en un choque que apunta a decisivo para el desenlace del grupo D.
Ambos llegan con victoria, ambos con la sensación de haber dado un primer paso sólido. El equipo de Pochettino, empujado por su público, quiere consolidar su posición de favorito en casa. Australia, con ese estreno por fin convincente, ve la opción de golpear al gigante local y abrir de par en par la pelea por el liderato.
Mientras tanto, en segundo plano pero sin desaparecer, seguirán llegando noticias de Inglaterra, Escocia y el resto de selecciones. El Mundial avanza, las historias se multiplican y en Seattle, esta noche, alguien dará un paso que puede cambiar su torneo.






