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Despedida de Solomon y dudas sobre Maddison en Tottenham

El verano en el norte de Londres no da tregua. Cada semana se va alguien, llega otro, y el vestuario de Tottenham Hotspur se acostumbra a las despedidas. La última ha sido la de Manor Solomon, y uno de los que más lo ha sentido es James Maddison.

Mientras Roberto De Zerbi continúa moldeando un proyecto a su medida de cara a la temporada 2026-27, el mediapunta inglés ha tenido que decir adiós a otro compañero. El mensaje, breve pero muy claro, apareció en sus historias de Instagram el 10 de agosto: “Wish you the best of luck, mate! One of the nicest chaps I've ever come across, and helluva player as well! SSG King!”. Detrás de la frase hecha de vestuario, hay cariño auténtico hacia un futbolista que apenas tuvo minutos con la camiseta de los Spurs, pero que dejó huella en el día a día.

Solomon, del papel secundario en Spurs al foco en West Ham

Solomon pone punto final a su etapa en Tottenham tres años después de su llegada. Se marcha a West Ham United, gigante de Championship, en un traspaso definitivo que abre un nuevo capítulo en su carrera.

Su impacto deportivo en los Lilywhites fue limitado: solo seis partidos oficiales con el primer equipo. Pero su mejor versión en Inglaterra llegó a préstamo. Durante la temporada 2024-25, cedido a Leeds United, firmó una campaña de nivel: 10 goles y 13 asistencias en 41 encuentros. Números de jugador importante, no de simple complemento.

Ese rendimiento le ha devuelto ahora al escaparate de Championship, esta vez con la camiseta de los Hammers. Y, pese a su escasa participación en Tottenham, el afecto que ha generado en el entorno del club es evidente. El internacional israelí se va con más reconocimiento del que sugieren sus estadísticas en el norte de Londres.

El bisturí de De Zerbi y un vestuario sobredimensionado

La salida de Solomon se suma a una lista que no deja de crecer. De Zerbi, decidido a reducir y afinar el grupo, ya ha dado salida a jugadores como Will Lankshear, Luka Vuskovic y Radu Dragusin. El diagnóstico del técnico es claro: para competir solo en torneos domésticos, el plantel era demasiado grande.

Si Tottenham estuviera en competiciones europeas, la profundidad de banquillo tendría otro sentido. No es el caso. Y de ahí que los movimientos se sucedan con tanta rapidez como contundencia.

En paralelo, el club se ha reforzado con nombres de peso: Sandro Tonali, Mateus Fernandes, Jan Paul van Hecke, Marcos Senesi y Andy Robertson ya forman parte del nuevo paisaje en Hotspur Way. La revolución no es cosmética; apunta directamente a la columna vertebral del equipo.

Mientras tanto, los resultados acompañan. Tottenham no conoce la derrota en esta pretemporada y el optimismo crece entre los aficionados. Pero todos en el club saben que la verdadera prueba llegará el sábado 22 de agosto, cuando arranque la Premier League ante Brentford.

Maddison, entre la nostalgia y la incertidumbre

El adiós a Solomon llega en un momento delicado para el propio Maddison. El creativo inglés regresó a los terrenos de juego hacia el final del curso 2025-26, pero no ha participado en la gira de pretemporada. De Zerbi ha confirmado que sufre un pequeño contratiempo físico y no ha querido arriesgar.

La incógnita es evidente: ¿estará listo para el estreno liguero contra Brentford? A sus 29 años, Maddison sigue siendo uno de los futbolistas más influyentes de la Premier League en términos de generación de juego. Para un Tottenham que ha perdido por lesión a Dejan Kulusevski, Xavi Simons y Mohammed Kudus, su ausencia pesa todavía más.

El equipo necesita imaginación entre líneas, último pase, pausa en tres cuartos. Justo el territorio natural de Maddison.

Tonali, Fernandes y el desafío sin su faro creativo

Ante este panorama, el foco se desplaza hacia los recién llegados. Tonali y Mateus Fernandes no solo aportan energía y despliegue; también tienen gol. Los dos llegan con la etiqueta de centrocampistas capaces de romper líneas, aparecer en el área y decidir partidos desde segunda línea.

Es el tipo de perfil que puede sostener al equipo mientras Maddison termina de recuperarse. De Zerbi confía en que el nuevo centro del campo compense, al menos en parte, la falta de su gran organizador. Y la pretemporada, por ahora, le da argumentos: resultados sólidos, sensaciones positivas y una estructura que empieza a reconocerse.

Pero hay un matiz que nadie en Tottenham pierde de vista: para dar un salto real en la Premier, no basta con competir bien sin tus estrellas. Hay que tenerlas disponibles cuando el balón eche a rodar de verdad.

Solomon ya mira al futuro con West Ham. Maddison, en cambio, pelea contra el reloj para estar listo el 22 de agosto. En un Tottenham en plena metamorfosis, la gran pregunta es cuánto tiempo podrá aguantar este nuevo proyecto sin el jugador que, cuando está sano, dicta el ritmo de todo lo que ocurre a su alrededor.