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¿Está en declive el fútbol de posesión en la Premier League?

En lo que va de temporada, solo el 36% de los equipos que han tenido más del 60% de posesión han logrado ganar sus partidos. La pregunta es por qué sucede esto, ya que hace poco más de un año ese porcentaje era del 53.5%. ¿Significa esto que el fútbol basado en el control del balón está perdiendo efectividad?

Evolución táctica y casos recientes

Durante principios de los 2000, las defensas en la Premier intentaban reducir los espacios para que sus rivales tuvieran menos opciones de ataque. Así, los entrenadores impulsaban a sus jugadores a atacar rápido, aprovechando los espacios libres. Esta estrategia parecía lógica hasta que llegó Pep Guardiola, quien cambió la dinámica con su Manchester City. Sus equipos buscaban hacer retroceder a los rivales para que se encerraran en defensa compacta, algo que supuestamente era difícil de romper.

Guardiola apostaba por mantener la pelota cerca del área rival, ya que mientras se tenga el balón, el adversario no puede marcar. Sin embargo, esta temporada parece que los equipos que dominan la posesión están dejando escapar puntos.

Un vistazo a Chelsea y su estilo este año

Chelsea bajo Xabi Alonso es un buen ejemplo. Ganaron sus primeros partidos contra Fulham y Brighton con menos posesión, pero luego empataron con Hull y cayeron ante Brentford teniendo mucho más el balón.

  • Partido contra Brighton: 25.6% de posesión y 146 pases completados, cifras bajas para un partido de Premier desde 2003-04.
  • A pesar de eso, Chelsea anotó cuatro goles gracias a contraataques rápidos y transiciones aceleradas.
  • Jugadores como Joao Pedro, Cole Palmer, Pedro Neto y Morgan Rogers aprovechan estas situaciones para sacar ventaja.

Brighton, con un estilo de alta posesión (solo por detrás del City), terminó facilitando esta estrategia al Chelsea.

El dilema filosófico de los grandes clubes

El contraataque tiene mala fama y se asocia con equipos modestos o recién ascendidos, como Hull. Los equipos grandes tienen la obligación de controlar el balón, lo que hace difícil adoptar una estrategia de baja posesión a largo plazo.

Esto crea un desajuste entre las habilidades de los jugadores y la táctica, generando resultados irregulares. En Manchester United, por ejemplo, el rendimiento es mejor con menos del 50% de posesión que con más, mientras que clubes como Brentford, Leeds y Hull construyen plantillas acordes a jugar cediendo la posesión y explotando el contraataque y las jugadas a balón parado.

Cambios tácticos y presión individual

La presión hombre a hombre ha aumentado y complica la salida limpia desde atrás. Algunos equipos prefieren lanzar pases largos o buscar espacios para que sus jugadores avancen con el balón. Esto requiere futbolistas físicos y habilidosos para romper líneas, pero limita la capacidad para combinar en espacios reducidos y desbloquear defensas cerradas.

Además, cerca del área rival, la marca personal dificulta encontrar jugadores libres, clave en el juego posicional de Guardiola. Las jugadas dependen entonces de duelos individuales, exigiendo mayor talento para el regate y la creación.

La influencia del marcador en la posesión

La posesión promedio puede ocultar cómo varía la forma de jugar según el resultado. Chelsea, por ejemplo, suele bajar su control del balón cuando va ganando para defender el marcador, pero aumenta la posesión cuando está en desventaja y necesita marcar.

  • Posesión de Chelsea: 51.4% cuando el partido está empatado, 34.5% al frente en el marcador y 67.2% cuando está perdiendo.

Esto muestra que proteger la ventaja permite ataques más directos e intuitivos, mientras que ir a remolque obliga a tener más balón pero no siempre genera soluciones contra defensas cerradas.

Arsenal y Manchester City: dos modelos para manejar la posesión

Arsenal combina habilidad para el regate con pases precisos que les permiten superar defensas densas, además de ser peligrosos en jugadas a balón parado. Cuando toman la delantera, su posesión baja ligeramente, señal de que no necesitan controlar tanto el partido.

Por otro lado, Manchester City mantiene una alta posesión incluso cuando gana, protegiendo la ventaja con su calidad técnica y evitando que el rival se acerque al área.

¿Cuál es la clave para ganar?

Los equipos exitosos buscan imponer un estilo que se adapte a sus jugadores y obligue al rival a jugar de una manera incómoda para ellos. Como dijo Andoni Iraola, entrenador actual del Liverpool, "si eres valiente, haces que el rival juegue un partido que no prefiere".

Es posible que pocos conjuntos tengan ahora la plantilla o los recursos para dominar la posesión y crear opciones claras ante defensas tan organizadas. Por eso, aquellos que saben prosperar sin balón pueden aprovechar los espacios grandes, pero pasar de un estilo a otro lleva tiempo y no todos los entrenadores cuentan con ese margen.