De Zerbi inicia su primera temporada en un Tottenham lleno de dudas
Tottenham abre el telón de la Premier League este sábado por la tarde, lejos de casa y en un escenario incómodo: el Gtech Community Stadium, casa de Brentford. Nuevo curso, nuevo técnico a tiempo completo y 237 millones de libras invertidos en fichajes. El discurso es de “nueva era”. El parte médico, mucho menos ilusionante.
Roberto De Zerbi encara su primera temporada completa al mando decidido a dejar atrás dos campañas consecutivas terminando en el puesto 17. El club ha apostado fuerte en el mercado, pero el primer examen serio llega ya, con un once todavía entre algodones y demasiadas incógnitas para un debut.
Un verano de gasto… y de molestias
El gran desembolso en refuerzos ha agitado el vestuario, pero los viejos fantasmas no se han ido. Las lesiones vuelven a condicionar la preparación. El técnico italiano ha tenido que medir cada sesión, cada minuto, para no repetir la crisis física del año pasado.
El caso que más llama la atención es el de Micky van de Ven. Renovado con un contrato importante, el central neerlandés no disputó ni un solo minuto en pretemporada tras regresar tarde de sus vacaciones posteriores al Mundial. No se ha especificado qué problema arrastra y el martes ni siquiera apareció en las imágenes del entrenamiento. Silencio y preocupación.
No todo fueron malas noticias en Hotspur Way. Destiny Udogie, James Maddison y Mateus Fernandes se ejercitaron con el grupo antes del desplazamiento al oeste de la capital. Un alivio relativo: los tres llegan con matices.
Udogie sigue entre interrogantes. No ha jugado en pretemporada mientras De Zerbi dosifica a un lateral que encadena problemas musculares. Maddison, aspirante a heredar el brazalete tras la marcha de Cristian Romero, también vive con el freno echado. El centrocampista inglés continúa el proceso para recuperar su mejor nivel después de la grave lesión de ligamento cruzado sufrida al final del curso pasado. Ha sido visto trabajando con el grupo, pero su participación ante Brentford está lejos de estar garantizada.
Solanke, Kudus y un ataque en el aire
En punta, las certezas tampoco abundan. Dominic Solanke llega justo. El delantero, de 28 años, apenas ha participado en los amistosos veraniegos. Arrastra las secuelas de una temporada casi perdida por una lesión recurrente de tobillo y un problema de isquiotibiales que lo dejó fuera del tramo final por la permanencia.
Más dudas aún rodean a Mohammed Kudus. El extremo ya ha regresado a los entrenamientos, pero no compite desde enero por una seria lesión en el cuádriceps. De Zerbi no quiere repetir riesgos y todo indica que no forzará su reaparición este fin de semana.
Sin Kudus, se abre una puerta inesperada para Mikey Moore en la banda derecha. El joven atacante está llamado a salir cedido, pero su futuro inmediato depende de que el club consiga cerrar sus propios objetivos ofensivos. El largo culebrón por Savinho, que se arrastra todo el verano, sigue sin desenlace. El acuerdo con Manchester City por el extremo brasileño no llega y Moore permanece en un limbo competitivo, a la espera de que el mercado se mueva o que la necesidad le convierta en titular de urgencia.
Fernandes, Porro y la gestión del riesgo
El gran fichaje del verano, Mateus Fernandes, también llega tocado. El centrocampista, firmado desde West Ham por 85 millones de libras, arrastra un problema en la pantorrilla desde la gira de pretemporada por Nueva Zelanda y Australia. En el club confían en que pueda estar disponible, pero el plan de De Zerbi es claro: prudencia máxima con cualquiera que tenga antecedentes físicos.
Esa misma cautela alcanza a Pedro Porro. El lateral derecho, campeón del mundo, se ha reincorporado recientemente al trabajo y no arrastra una lesión concreta, pero sí falta de ritmo y de chispa competitiva. Su estado de forma real es una incógnita a pocos días del estreno.
Mientras tanto, la enfermería mantiene una línea estable de bajas de larga duración: Xavi Simons, Wilson Odobert y Dejan Kulusevski seguirán fuera y no entran en los planes inmediatos del técnico.
Un once probable entre algodones
Con todo ese contexto, el once de Tottenham para visitar a Brentford apunta a un equilibrio delicado entre ambición y protección. La alineación prevista pasa por Kinsky bajo palos; línea de cuatro con Gray, Van Hecke, Senesi y Robertson; doble pivote para Fernandes y Tonali; y una línea de tres por detrás del nueve con Moore, Gallagher y Tel, dejando a Richarlison como referencia ofensiva.
La lista de estados físicos habla por sí sola: Simons, Odobert y Kulusevski, fuera. Maddison, Solanke, Porro, Fernandes, Udogie y Kudus, todos en el apartado de dudas.
El balón echará a rodar el sábado 22 de agosto de 2026 a las 17.30 (BST) en el Gtech Community Stadium, con retransmisión televisiva a través de Sky Sports. Entre tanto parte médico y tanto nombre en observación, la pregunta es sencilla y a la vez decisiva: ¿le alcanzará a este Tottenham golpeado por las dudas físicas para demostrar desde el primer día que la era De Zerbi va en serio?






