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David Sullivan desafía recomendaciones en el London Stadium durante la Carabao Cup

La noche de Copa en el London Stadium tuvo algo más que goles y clasificación. Mientras West Ham superaba por 3-1 a Portsmouth para avanzar a la segunda ronda de la Carabao Cup, todas las miradas se desviaban con frecuencia de lo que ocurría sobre el césped hacia uno de los palcos: allí estaba David Sullivan.

El exdirector y copresidente de West Ham, que dimitió en junio, acudió al estadio pese a las recomendaciones explícitas de que no lo hiciera. Su presencia se produce en pleno ruido mediático, después de que The Times y BBC Panorama publicaran una investigación sobre acusaciones de conducta sexual inapropiada. Sullivan ha negado con firmeza todas las acusaciones de irregularidades.

El contexto no podía ser más delicado. El lunes, un portavoz del London Stadium confirmó a Sky Sports News que se había “recomendado” al club que Sullivan no asistiera a los partidos, alegando preocupación por posibles disturbios entre la afición. No era una simple sugerencia protocolaria: el temor a una reacción airada de los hinchas estaba sobre la mesa.

La inquietud no venía solo desde la gestión del estadio. El West Ham United Fan Advisory Board (FAB), órgano consultivo de aficionados, también pidió públicamente a Sullivan que se mantuviera alejado de los encuentros en casa. Su argumento era claro: su presencia podía convertirse en una “distracción” y en un posible problema de seguridad.

En un comunicado contundente, el FAB expresó que seguía preocupado porque la asistencia de Sullivan al London Stadium pudiera causar “ofensa y malestar” a parte de la hinchada, con el riesgo añadido de provocar reacciones negativas en las gradas. En otras palabras, el ambiente podía enrarecerse con facilidad.

El propio FAB recordó además el reglamento interno del estadio, que permite denegar la entrada a cualquier persona cuya presencia pueda suponer un foco de peligro, molestia o incomodidad para otros. Una norma que, sobre el papel, encajaba de lleno en el debate abierto en torno a Sullivan.

Pese a todo, el dirigente apareció en el estadio. Mientras el equipo hacía su trabajo y sellaba el 3-1 ante Portsmouth para seguir vivo en la Carabao Cup, la decisión de Sullivan añadía una capa política y emocional a una noche que, en condiciones normales, habría sido solo de fútbol.

La clasificación está asegurada. El ruido alrededor del palco, ni mucho menos.