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Curtis Jones en la mira del Inter mientras Liverpool enfrenta crisis interna

Inter Milan ha olido sangre. El vigente campeón de la Serie A ha sondeado, a través de intermediarios, la posibilidad de fichar a Curtis Jones y ya ha hecho llegar a Liverpool una primera señal: está dispuesto a poner sobre la mesa 35 millones de euros. El problema es que en Anfield la cifra de referencia ronda los 40 millones. Y, de momento, no se mueven de ahí.

No es un acercamiento casual. Llega justo después de que las cámaras captaran a Jones discutiendo airadamente sobre el césped con Dominik Szoboszlai y Kostas Tsimikas tras el 1-0 ante Wrexham, un amistoso que, en teoría, no debía dejar más huella que la del resultado.

La escena se hizo viral en cuestión de horas.

El brazalete, el detonante

En las imágenes se ve a Tsimikas tirar al césped el brazalete de capitán de Liverpool. Un gesto que encendió todavía más a Jones, ya molesto por lo ocurrido instantes antes.

El trasfondo parece claro: el capitán. O, mejor dicho, quién debe serlo y en qué orden. Todo apunta a que el mediocampista de la casa se sintió desairado cuando Szoboszlai, al ser sustituido, cedió el brazalete al lateral griego en lugar de dárselo a él. Para un futbolista formado en la Academia, que lleva años escalando peldaños en el club, el detalle pesa.

Que la bronca estalle en un amistoso intrascendente agrava la sensación de descontrol. No es la imagen que Liverpool quiere proyectar en plena transición hacia la era de Andoni Iraola. Pero también explica hasta qué punto la capitanía y la jerarquía interna siguen siendo asuntos sensibles en Anfield.

Jones, que tiene contrato hasta el verano de 2027, no es un canterano cualquiera. Es Scouse, conoce el club desde dentro y encarna un vínculo emocional con la grada que no se compra en el mercado. Por eso el incidente no se lee solo como un enfado pasajero, sino como un síntoma de algo más profundo: orgullo, ambición y quizá la sensación de que su peso en el vestuario todavía no se corresponde con su trayectoria.

Inter se lanza al hueco

En ese contexto aparece Inter. Oportunista. Frío. Y muy atento.

El club italiano entiende que este puede ser el momento para tentar a un jugador que, en la Serie A, podría asumir un rol más central, con más minutos y más galones. Un proyecto en el que no tendría que pelear tanto por espacio en la medular y donde su perfil técnico encajaría en un fútbol algo menos vertiginoso que el inglés.

La propuesta económica, sin embargo, se queda corta para los estándares de Liverpool. Los 35 millones de euros ofrecidos no alcanzan el listón de unos 40 millones que los ‘reds’ manejan como referencia interna. Esa diferencia, hoy, marca la frontera entre una simple toma de contacto y una negociación real.

Inter, no obstante, ha dado el primer paso. Y cuando un campeón de liga llama, cualquier jugador escucha.

Iraola se posiciona

En paralelo, Andoni Iraola ha dejado claro que no contempla a Jones como una pieza secundaria. El técnico vasco se ha mostrado abiertamente admirador del inglés, tanto por su fútbol como por su carácter y su arraigo local.

Para Iraola, recuperar la intensidad como seña de identidad de Liverpool pasa por futbolistas capaces de sostener un ritmo alto, pero también una personalidad fuerte. En ese perfil encaja Jones. Y el entrenador ya ha subrayado que quiere contar con él no solo esta temporada, sino a largo plazo.

Las palabras del nuevo técnico chocan con la incertidumbre que rodea el rol que tendrá el mediocampista en la rotación. La competencia en el centro del campo es feroz y, hasta que la temporada arranque de verdad, nadie sabe con exactitud cuánto protagonismo tendrá cada pieza.

Ahí se abre la grieta por la que Inter intenta colarse.

Orgullo Scouse y una decisión que se acerca

Para Jones, la cuestión va más allá del salario o del minutaje. Se trata de identidad. De sentir que su recorrido en el club que le vio crecer se traduce en confianza, responsabilidades y respeto a la hora de decidir quién lleva el brazalete cuando los veteranos no están.

El enfado tras el duelo ante Wrexham puede quedar, puertas adentro, en un asunto menor que se resuelva con una charla en el vestuario. Pero los grandes clubes saben leer estos detalles. Inter ya ha movido ficha. Liverpool, por ahora, se aferra a su valoración económica y al respaldo público de su entrenador.

Entre el orgullo de ser el Scouse que lidera a Liverpool y la tentación de convertirse en pieza clave en el campeón de la Serie A, el futuro de Curtis Jones entra en una fase delicada. La próxima decisión marcará si su historia en Anfield se consolida… o se queda a medio escribir.