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Crystal Palace se niega a vender a Adam Wharton al Manchester City

Crystal Palace ha marcado territorio. Ante el primer movimiento serio de Manchester City por Adam Wharton, la respuesta fue inmediata y contundente: no está en venta.

El vigente campeón inglés sondeó el mercado tras la salida de Rodri rumbo a Barcelona por 65,4 millones de libras, y el nombre de Wharton apareció rápidamente en la lista de objetivos para reforzar el centro del campo. Pero en Selhurst Park no hubo ni negociación ni dudas. Solo un “no” rotundo.

El club londinense protege a uno de sus grandes tesoros. Wharton, de 22 años, tiene contrato hasta 2029, después de su fichaje en 2024 desde Blackburn Rovers por 22,5 millones de libras. Hoy vale mucho más. Y, sobre todo, vale demasiado para el proyecto deportivo que ha arrancado Pierre Sage.

Sage se planta: “No es el momento”

El nuevo técnico de Crystal Palace no solo respalda la decisión del club. La lidera. En rueda de prensa, Sage dejó claro que este no es el verano para abrir la puerta a su mediocentro.

“Ahora no es el momento de hacer eso”, explicó al ser preguntado por el interés de otros clubes. Y fue más allá: “Creo que es capaz de jugar para otro club, un gran club aquí o en cualquier lugar de Europa. Pero pienso que un año con nosotros, un año con una nueva dinámica, será bueno para él. Le necesitamos y por eso creo que se quedará con nosotros”.

Sin rodeos. Sin mensajes ambiguos. El entrenador francés quiere construir el corazón de su equipo alrededor del internacional inglés, al menos una temporada más.

De promesa a pieza clave

La escalada de Wharton ha sido vertiginosa. Desde su irrupción, se ha ganado cuatro internacionalidades con la selección absoluta de Inglaterra y se ha convertido en el metrónomo de un Palace que ya no se conforma con sobrevivir en la Premier League.

Su influencia ha sido decisiva en una etapa histórica para el club: FA Cup 2024–25 y UEFA Conference League 2025–26. Dos títulos que han cambiado la percepción de Crystal Palace en Europa y han colocado a varios de sus jugadores en el escaparate. Entre ellos, de forma muy especial, Wharton.

El éxito tiene un precio. Y también consecuencias. Los grandes miran, preguntan, tantean. Pero de momento chocan con un muro.

El City mueve ficha, Palace responde

Manchester City, inmerso en una renovación medida de su plantilla este verano, había apuntado al joven mediocentro como posible relevo en la sala de máquinas tras la marcha de Rodri. La operación encajaba en el perfil: joven, inglés, con experiencia europea y margen de crecimiento.

El club de Pep Guardiola —o quien ocupe el banquillo en esta nueva etapa— ya ha incorporado a Elliot Anderson y ha gestionado salidas y ajustes como los de Nathan Aké, James Trafford y Tijjani Reijnders. El nombre de Wharton encajaba en esa misma lógica de transición controlada.

Pero la llamada al despacho de Crystal Palace duró poco. La cúpula deportiva fue tajante: no hay negociación, no hay precio, no hay escenario en el que Wharton salga este verano.

Un año más al mando del centro del campo

Con la postura del club y el mensaje de Sage tan alineados, el panorama se aclara: Wharton será el eje del Palace en la próxima campaña. Sin ruido. Sin novela de mercado. Sin filtraciones diarias sobre ofertas o contraofertas.

El técnico quiere que el mediocentro se concentre en su evolución dentro de la nueva estructura que está diseñando en el sur de Londres. Un año más como líder, un año más como referencia, un año más para terminar de pulir a un jugador que ya ha demostrado poder marcar diferencias en grandes escenarios.

A medida que el mercado se acerca a su cierre, la sensación es clara: Crystal Palace no está dispuesto a desarmar el bloque que le ha llevado a tocar metal en Inglaterra y en Europa. Y si el City o cualquier otro gigante vuelve a llamar, tendrá que asumirlo: en Selhurst Park, Adam Wharton es intocable. Al menos, por ahora.

Crystal Palace se niega a vender a Adam Wharton al Manchester City