Cristiano Ronaldo se pierde el inicio de temporada con Al-Nassr
Cristiano Ronaldo no estará en el césped cuando Al-Nassr levante el telón de la temporada 2026-2027. Según el diario saudí Al-Yaum, el portugués se perderá los dos primeros encuentros oficiales del curso, justo en el momento en que el campeón saudí busca defender su corona.
El plan del club era sencillo: reenganchar a su gran estrella tras el descanso reglamentario posterior al Mundial. La realidad ha sido muy distinta.
Dos citas clave sin su líder
Al-Nassr debutará en la Roshn League el próximo sábado ante Al-Fateh, y tres días después se jugará el pase a los octavos de final de la King's Cup frente a Al-Diriyah, en la ronda de 32. En ambos duelos, el equipo tendrá que arreglárselas sin su capitán.
La información publicada apunta a un motivo muy concreto: Ronaldo habría decidido ausentarse tras contraer matrimonio con su pareja Georgina Rodríguez este mismo sábado. El enlace, según esa versión, ha terminado por alargar una ausencia que ya preocupaba puertas adentro del club.
De la eliminación con Portugal a 32 días fuera
El último partido oficial de Ronaldo fue con Portugal en el Mundial de 2026, disputado en Estados Unidos, Canadá y México. La selección lusa cayó el 6 de julio ante España, eliminada en octavos de final por un solitario gol.
A partir de ahí se activó el periodo de gracia: 21 días de descanso concedidos a los internacionales tras la eliminación. Todo el mundo en Riad esperaba ver de nuevo al ‘7’ en la ciudad deportiva una vez cumplido ese plazo. No apareció.
No solo faltó a la vuelta al trabajo. También se ausentó de la concentración internacional que Al-Nassr llevó a cabo y que concluyó el pasado miércoles. Ni en el stage ni en los entrenamientos posteriores: Ronaldo no se dejó ver en ninguno de los tres escenarios donde el equipo montó su preparación veraniega, en Riad, Abha y Lisboa.
El contador ya marca 32 días sin pisar una sesión con el grupo.
Un campeón sin su faro
El contexto deportivo no admite distracciones. Al-Nassr, liderado por Ronaldo la temporada pasada, puso fin a una sequía de siete años sin conquistar la liga saudí. El título devolvió al club a la cima y elevó de nuevo las expectativas.
Ahora, el reto es mayor. El equipo apunta a un doble objetivo: revalidar la Roshn League y levantar por primera vez en su historia la AFC Champions League Elite. Dos metas que exigen la mejor versión de su estrella desde el primer minuto de competición.
Sin embargo, el campeón arrancará sin su goleador, sin su voz en el vestuario y sin el jugador que cambió la dimensión del proyecto desde su llegada. El foco se desplazará inevitablemente hacia el resto del plantel, obligado a responder sin la figura que suele resolver los partidos grandes y los atascados.
El nuevo curso apenas empieza y ya plantea una pregunta incómoda en Riad: ¿cuánto tiempo más podrá permitirse Al-Nassr vivir sin Cristiano Ronaldo en el campo?






