Courtois regresa y Mourinho afina el Real Madrid ante la nueva temporada
Quedan apenas dos semanas para que el Real Madrid se estrene en la temporada 2026-27, en la jornada 2 de LaLiga ante el Espanyol, y el reloj suena más fuerte que nunca en Valdebebas. Dos cursos seguidos sin levantar un solo título son una eternidad para el club blanco. José Mourinho lo sabe. Y aprieta.
El técnico portugués lleva días afinando su plantilla mientras va recuperando, a cuentagotas, a los internacionales que estiraron sus vacaciones por el Mundial. El goteo es constante. Sólo faltan por ponerse a sus órdenes los últimos nombres de peso: Kylian Mbappé, Aurélien Tchouaméni, Ibrahima Konaté y Marc Cucurella, que se incorporarán la próxima semana.
Courtois reaparece en Valdebebas
Entre tanto, una figura clave ya ha vuelto a escena. Según desvela MARCA, Thibaut Courtois ha regresado a los entrenamientos en la ciudad deportiva. No lo ha hecho con el grupo principal, que ya ha viajado a Hungría para disputar el segundo amistoso de la pretemporada frente al Ferencváros, pero su mera presencia en Valdebebas es una señal poderosa.
El belga se ejercita en solitario, acompañado únicamente por el nuevo fichaje Yan Diomande, el otro futbolista que se ha quedado en Madrid. Imagen curiosa: mientras el grueso del vestuario se prueba en partido, el guardameta que sostiene buena parte de las aspiraciones del club prepara su propia puesta a punto, lejos de los focos.
Courtois terminó su participación en el Mundial con una lesión muscular en el duelo de cuartos de final ante España. El susto fue grande, el diagnóstico, mucho menos. La dolencia no ha derivado en un problema serio y el portero está ya en condiciones de trabajar con su club, afinando sensaciones y ritmo antes del regreso a la competición oficial.
El seguro de siempre para un Madrid sin margen
En los últimos años, una constante ha sostenido al Real Madrid en sus mejores y peores días: Thibaut Courtois. La próxima temporada no será distinta. Con un equipo obligado a pelear por todos los grandes títulos después de dos campañas en blanco, la figura del belga se vuelve casi estructural.
No es sólo el portero que lo para todo. Es el que ordena, el que manda, el que contagia seguridad cuando el equipo se parte o sufre. Su liderazgo en el área propia se ha convertido en un termómetro del Real Madrid: cuando Courtois está, el equipo cree. Y cuando el equipo cree, compite hasta el final.
Mourinho construye su nuevo proyecto con esa certeza en la base. Habrá retoques, nuevas sociedades, piezas que aún faltan por integrarse tras el Mundial. Pero en la portería, el plan es el de siempre: que Courtois vuelva a demostrar por qué se le considera, una y otra vez, el mejor guardameta del mundo.
El Madrid llega a la nueva temporada sin excusas y con una urgencia poco habitual en Chamartín. Courtois ya ha regresado al lugar de siempre. La pregunta es si el resto del equipo estará a su altura cuando la Liga eche a rodar en ese duelo ante el Espanyol.






