Cody Gakpo: entre goles y futuro incierto en Liverpool
Cody Gakpo acababa de marcar dos veces con Países Bajos ante Suecia cuando le lanzaron la pregunta incómoda: ¿en qué se diferencia su rol con la selección del que tiene en Liverpool? “Buena pregunta. Obviamente es un poco diferente”, respondió. “Es diferente dónde el entrenador quiere que esté, la libertad que tengo”, añadió, antes de frenarse y no decir nada más.
La frase quedó flotando. Y llega en una semana en la que en Anfield se mueven piezas justo en su zona del campo.
Un extremo zurdo… y otro más en camino
Liverpool acaba de cerrar el fichaje de Victor Munoz, procedente de Osasuna, por 34,5 millones de libras. Otro extremo que parte, sobre todo, desde la izquierda. Justo donde Gakpo se siente más cómodo.
El club también ha mostrado interés en un paquete de 86 millones para hacerse con Yan Diomande, delantero de 19 años de RB Leipzig, capaz de jugar en ambas bandas. Dos incorporaciones potenciales para zonas en las que el neerlandés ha sido referencia desde su llegada en diciembre de 2022.
La pregunta es inevitable: ¿qué significan estos movimientos para el futuro de Gakpo en Anfield?
Los números de la temporada del título bajo Arne Slot en 2024-25 lo situaban en el centro del proyecto: 18 goles y siete asistencias en 49 partidos en todas las competiciones. Ese rendimiento le llevó a firmar un contrato de larga duración el pasado verano, operación que dejó satisfechas a ambas partes.
La última campaña, sin embargo, contó otra historia. Tres partidos más, pero solo nueve goles y seis asistencias. Un bajón evidente. No fue el único en rendir por debajo de lo esperado en un Liverpool que se atascó en ataque, pero el propio Gakpo sabe que esas cifras no bastan para un atacante titular del club.
La banda izquierda, una sociedad por pulir
Gakpo prefiere arrancar desde la izquierda, recibir al pie, perfilarse hacia dentro. La 2025-26 dejó claro que su conexión con Milos Kerkez aún necesita trabajo, sobre todo a la hora de explotar las incorporaciones del lateral húngaro.
Con el paso de los meses, la sociedad mejoró. Kerkez, ahora de nuevo a las órdenes de Andoni Iraola, su viejo técnico en Bournemouth, tendrá el reto de acelerar su desarrollo la próxima temporada. Si el lateral da un salto, el beneficiado directo puede ser Gakpo: más líneas de pase, más desmarques a los que asistir, más espacios para sus diagonales.
Los números globales del neerlandés en Liverpool siguen siendo sólidos: 50 goles en 180 partidos, segundo holandés en alcanzar la cincuentena con el club tras Dirk Kuyt. Siempre que ha estado sano, ha sido casi inamovible en las alineaciones.
En el club aún lo ven como un atacante probado en la Premier League, capaz de adaptarse a distintos registros. Con Hugo Ekitike posiblemente fuera hasta 2027 por una rotura del tendón de Aquiles, la capacidad de Gakpo para actuar como nueve añade otra capa de utilidad para Iraola.
Un ataque en obras y la sombra del mercado
La marcha de Mohamed Salah ha dejado un vacío evidente. Al menos un fichaje más en la zona ofensiva está previsto para este verano. El interés por Diomande va a más, y el plan ofensivo se redibuja casi a diario.
El joven Rio Ngumoha apunta a tener un papel más importante, mientras que Florian Wirtz ya ocupó el costado izquierdo en varios tramos de la pasada temporada y está actuando ahí con Alemania en el Mundial. Cómo interprete Iraola la mejor posición de Wirtz puede marcar el destino inmediato de Gakpo. Si el alemán se consolida en la izquierda, el neerlandés podría verse desplazado hacia el centro… o hacia la puerta de salida.
La competencia, sin embargo, nunca ha asustado a Gakpo. De hecho, rindió a gran nivel cuando Luis Díaz apretaba por el mismo puesto. Pero por primera vez desde su llegada a Anfield, la opción de un traspaso no parece ciencia ficción. Varios clubes, entre ellos Tottenham Hotspur, siguen muy de cerca su situación.
Cualquier operación partiría de una cifra superior a los 60 millones de libras, una plusvalía notable respecto a los 35 millones que pagó Liverpool a PSV Eindhoven tras el Mundial de 2022.
El Mundial, su mejor escaparate
Sus dos goles ante Suecia llegaron en el momento justo. Recordatorio contundente de su calidad en un partido en el que su compañero de club Alexander Isak se marchó sin marcar.
El primero, un remate sencillo llegando al segundo palo. El segundo, la jugada que mejor le define: arrancada desde la izquierda, recorte hacia dentro y derechazo seco, imparable. Pura firma Gakpo.
Quienes conviven con la selección neerlandesa hablan de un grupo muy unido. Tras una temporada complicada a nivel de clubes, el torneo le ha devuelto brillo. Sus cifras con Países Bajos impresionan: cinco goles en siete partidos mundialistas, contando también el Mundial de 2022. En total, 23 tantos en 52 internacionalidades desde su debut hace cinco años. Números de líder ofensivo.
Su peso en el vestuario también crece. No solo por lo que aporta con el balón. “Cody es nuestro pastor, él dirige las oraciones”, contó Crysencio Summerville, reflejando la influencia de Gakpo entre los jugadores cristianos del equipo.
Virgil van Dijk, capitán de Países Bajos y de Liverpool, no necesita que le convenzan. “Es un futbolista extraordinario. Trabaja muy duro para el equipo, es disciplinado y su calidad destaca: sus centros, sus asistencias, sus goles”, dijo tras el 5-1 a Suecia.
La encrucijada Gakpo
Cada buena actuación en el Mundial empuja un poco más la balanza. Por un lado, refuerza el deseo de Liverpool de retener a un atacante que ya ha demostrado adaptarse a la exigencia del club. Por otro, incrementa su valor en un mercado en el que los grandes extremos zurdos escasean.
Basta mirar las dificultades de Isak y Wirtz en sus primeras campañas en Anfield para entender lo complejo que resulta aterrizar en este Liverpool. Gakpo ya ha superado esa curva. Sabe dónde está, qué se le exige, qué margen tiene para crecer.
Mientras Iraola y la dirección deportiva rediseñan un ataque que el curso pasado se quedó corto, la figura del neerlandés se convierte en un rompecabezas estratégico. ¿Pieza central del nuevo proyecto o activo de lujo para financiar la reconstrucción?
De momento, la respuesta no está en Anfield, sino vestida de naranja. Y cada vez que Gakpo encara desde la izquierda y arma la pierna derecha, Liverpool tiene un motivo más para pensárselo dos veces antes de dejarle marchar.






