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Chelsea y Tottenham: Un derbi bajo la sombra de Xabi Alonso

En Stamford Bridge se habla de un derbi, pero se sueña con un nuevo proyecto. Chelsea se juega media temporada ante Tottenham en su penúltimo partido de la Premier League, aunque el verdadero protagonista todavía no se sienta en el banquillo: Xabi Alonso.

El anuncio oficial del técnico español, apenas un día después de la derrota en la final de la FA Cup ante Manchester City, cambió el clima en cuestión de horas. Del golpe anímico en Wembley a la ilusión desatada en el oeste de Londres. El club confirmó un acuerdo por cuatro años y, de inmediato, todo giró hacia el futuro.

Mientras tanto, el presente sigue teniendo nombre propio: Calum McFarlane.

McFarlane, entre el ahora y el mañana

El entrenador interino compareció en Cobham sabiendo que casi todas las preguntas apuntarían al mismo sitio. El duelo contra Spurs es grande, la llegada de Alonso lo es aún más. Y el equilibrio entre ambos temas se notó desde la primera respuesta.

Sobre el fichaje del español, McFarlane no dudó: “Noticias realmente emocionantes. Gran entrenador, con un enorme pedigrí. Todos estamos deseando trabajar con Xabi”. Sin adornos. Respeto absoluto.

Reconoció también la dimensión del club en este tipo de operaciones. Cuando le preguntaron si le sorprendía que Alonso hubiera elegido a Chelsea, fue claro: no le extraña. “Somos un club enorme, con algunos de los mejores jugadores del mundo”. El mensaje, directo al vestuario y a la liga.

El propio Alonso ya ha tenido un primer gesto privado con él. McFarlane desveló que recibió un mensaje del nuevo técnico el día anterior, centrado sobre todo en la final perdida. Sin más detalles. “Lo mantendré en privado”, zanjó. Un detalle de cortesía que marca el inicio de una transición que el club quiere que sea fluida.

Sobre su futuro, sin embargo, no hay certezas. ¿Formará parte del cuerpo técnico del español? “No lo sé en este momento”, admitió. Ni se detiene a pensarlo: “Hay demasiado que preparar”. Dos partidos, Europa en juego y un derbi que nunca se negocia.

Un derbi que no necesita motivación extra

Chelsea–Tottenham no entiende de contextos. Es un partido que se explica solo. McFarlane lo sabe y lo ve en sus jugadores. “Han mostrado pelea y corazón en los dos últimos partidos. Para mí, eso no es un problema”.

El técnico subrayó que el vestuario tiene muy claro qué significa este choque. La rivalidad está ahí, pero también la tabla: “Ambos equipos tienen mucho en juego. Luchan por los puntos. No deberíamos necesitar motivación extra, pero estará ahí de forma natural”.

El objetivo está definido: ganar los dos encuentros que quedan para terminar lo más arriba posible y asegurar presencia europea. No hay cálculo, solo urgencia competitiva.

Colwill, símbolo de presente y futuro

En medio del ruido sobre el nuevo entrenador, un nombre propio se abre paso: Levi Colwill. El central ha regresado al once en dos escenarios de máxima exigencia, Anfield y una final de FA Cup, y ha respondido con madurez.

“Ha sido fantástico tener a Levi de vuelta, también para el fútbol inglés”, destacó McFarlane. “Tenemos un jugador con un talento enorme y un potencial altísimo. Estamos muy ilusionados con él”.

La gran incógnita es si repetirá titularidad ante Spurs. El técnico se mostró prudente: “Tenemos que ser cuidadosos con Levi. Ha rendido muy bien en esos dos partidos. Veremos cómo se encuentra hoy”. La gestión de esfuerzos entra en juego en una semana de alta tensión.

Parte médico y gestión de plantilla

En el apartado físico, las noticias se mezclan entre precaución y planificación. Romeo Lavia sufrió un pequeño golpe en la preparación del último partido. Nada grave, pero suficiente para encender las alarmas internas.

“Con Romeo no queremos correr riesgos. Tenemos que ser cuidadosos”, explicó McFarlane, dejando entrever que el centrocampista podría no forzar en este tramo final.

Benoît Badiashile y Mamadou Sarr se quedaron fuera de la última convocatoria, aunque el técnico dejó la puerta abierta a verlos en los dos choques que restan. “Podemos utilizarlos en los próximos dos partidos potencialmente. Tenemos muchos jugadores en su posición”, comentó. Una frase que suena tanto a rotación como a competencia real en la zona defensiva.

El resto del grupo se evaluará en la sesión de la tarde. “Van a entrenar y tendremos una idea mucho mejor de dónde están”, apuntó, sin entrar en más detalles. El once, como suele ocurrir en estas fechas, se decidirá casi sobre la bocina.

Un vestuario encendido por Alonso

El impacto del nombre de Xabi Alonso dentro del vestuario se da por hecho. McFarlane lo confirmó sin rodeos: “Todos están emocionados. Es un gran entrenador, ha ganado grandes trofeos, tuvo una carrera enorme como jugador. Tendrá mucho respeto de todos. Estamos muy ilusionados”.

Esa figura, que combina prestigio como futbolista y como técnico, puede convertirse en un arma poderosa cuando llegue el mercado de verano. El respeto que despierta el español promete ayudar en la captación de talento y en la consolidación del núcleo actual. En un club que ha vivido cambios constantes, la idea de un proyecto sólido a cuatro años ofrece algo que en Stamford Bridge se ha echado de menos: estabilidad.

Por ahora, McFarlane mantiene el timón. Dos partidos, un derbi feroz y un billete europeo en disputa. Después, el escenario será de Alonso.

Y ahí empezará de verdad la siguiente versión de Chelsea.