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Chelsea refuerza su defensa con Lacroix: 280 millones en fichajes

Chelsea no levanta el pie del acelerador. El club de Stamford Bridge ha hecho oficial la llegada de Maxence Lacroix desde Crystal Palace en un traspaso valorado en 52 millones de libras garantizados, un movimiento que refuerza el eje de la zaga y que confirma que este verano en Londres va muy en serio.

El central francés, de 26 años, deja Selhurst Park tras dos temporadas de crecimiento constante y títulos, para convertirse en el quinto fichaje de un Chelsea que está reconstruyendo su plantilla a golpe de talonario y ambición.

Un verano de chequera abierta

La incorporación de Lacroix se suma a una lista que ya impresiona. Marco Palestra, también defensor, llegó desde Atalanta por 47 millones. El acuerdo preexistente por el delantero Emmanuel Emegha ya se ha formalizado, con un desembolso de 22 millones a Strasbourg.

Geovany Quenda se ha unido tras un golpe de efecto en los despachos: Chelsea irrumpió para arrebatar el fichaje a Manchester United y cerró su llegada desde Sporting por 42 millones. Y por si todo eso fuera poco, el club ha roto el récord de traspaso británico con Morgan Rogers, firmado desde Aston Villa por 117 millones de libras.

La cifra total, con Lacroix ya presentado, supera los 280 millones. Y el mercado aún no ha terminado. El club mantiene conversaciones para las sorprendentes incorporaciones de Danny Welbeck y Jordan Henderson, dos veteranos cuya edad combinada, 71 años, contrasta con la juventud de buena parte de los recién llegados, pero aportaría experiencia inmediata a un vestuario en plena remodelación.

Lacroix, convencido: “El mejor club del mundo”

Lacroix llegó a Londres con el discurso claro y sin medias tintas.

“Estoy muy feliz de formar parte de este hermoso club. Todo el mundo conoce la leyenda de Chelsea, su tradición ganadora, y ser parte de eso es un momento de orgullo”, afirmó en su presentación.

El francés subrayó el peso que tuvo la conversación con el técnico Xabi Alonso: “Cuando hablé con el entrenador vi que tenemos la misma dirección y el mismo deseo para este club. Queremos ganar. Cuando ves la calidad de los jugadores aquí, todo lo que hay alrededor del club, es algo que podemos conseguir. La ambición es levantar trofeos y no puedo esperar para contribuir”.

Lacroix fue todavía más allá: “Creo que es el mejor movimiento para mí porque es el mejor club del mundo”.

El central explicó que se apoyó en varias voces conocidas antes de dar el sí definitivo: “Hablé con Malo. Hablé con Trev (Chalobah). Hablé con Benoît (Badiashile). Es fácil que la gente hable bien de este club porque tiene mucha historia grande y estoy muy orgulloso de ser parte de ella ahora”.

La charla con el técnico terminó de despejar cualquier duda: “Hablé con el entrenador por teléfono. Hablamos de táctica, de cómo ve el juego. Primero, estaba feliz solo de hablar de fútbol con él, y vi que tenemos la misma dirección y el mismo deseo para este club. Cuando hablé con el míster, y también con la gente que conozco de la selección que juega aquí, como Malo, me dijeron que era el mejor club al que podía venir. Así que ya dije: ‘No necesito pensar demasiado’. Después de hablar con ellos me dije: ‘Este es el mejor paso adelante para mí’”.

De Palace al gran escaparate

Lacroix abandona Crystal Palace tras dos campañas en las que no solo se consolidó, sino que levantó títulos: FA Cup, Community Shield y Conference League. No es un currículum menor para un defensa que llega a un club obligado a competir por todo.

Su impacto europeo también dejó huella. Fue incluido en el Equipo de la Temporada de la Conference League, tras disputar 14 partidos y marcar dos goles, un registro que habla de su capacidad para aparecer en las áreas rivales en momentos clave.

Antes de su etapa en Inglaterra, el francés ya había probado el máximo nivel continental con VfL Wolfsburg, con seis apariciones en Champions League en su haber. Un bagaje que encaja con la ambición de un Chelsea que quiere volver a instalarse en la élite europea con naturalidad, no como excepción.

Lacroix también llega con experiencia internacional reciente: formó parte de la selección de Francia que terminó cuarta en el último Mundial. Ese compromiso con su país hace que sea poco probable que se una a la gira de pretemporada del equipo, un detalle que obliga al cuerpo técnico a integrarlo con rapidez una vez se incorpore.

Un mensaje claro al resto de la Premier

La llegada de Lacroix no es solo un refuerzo defensivo más. Es otra pieza de un puzle que Chelsea está armando con una inversión masiva, juventud, talento y algunos toques de veteranía por definir. Cada nombre que entra por la puerta de Stamford Bridge alimenta la misma pregunta: ¿hasta dónde puede llegar este proyecto si todo encaja sobre el césped?