Chelsea prepara nueva oferta millonaria por Alex Scott
Chelsea no suelta el hueso. El club de Stamford Bridge prepara una nueva ofensiva por Alex Scott, la gran joya del centro del campo de Bournemouth, decidido a reforzar una zona clave antes del inicio de la temporada pese a la férrea resistencia del club de la costa sur.
Según fuentes consultadas por CaughtOffside, Chelsea ultima una oferta mejorada que rondará los 70 millones de libras después de ver cómo Bournemouth rechazaba ya una propuesta inicial de 64 millones. El mensaje desde Londres es claro: Scott es prioridad absoluta.
Un objetivo estratégico para el centro del campo
Con 22 años y ya en el radar de la selección inglesa, Alex Scott figura en la parte alta de la lista de deseos de la dirección deportiva blue. En el club le ven como el perfil ideal para sostener y dinamizar el centro del campo a medio y largo plazo, una pieza sobre la que construir un proyecto que madure durante años.
Pero el escenario no es sencillo. Pese al incremento, la nueva oferta sigue por debajo del precio que Bournemouth ha fijado internamente. El club exige 80 millones de libras para abrir la puerta a su centrocampista, una cifra que marca una brecha evidente entre lo que está dispuesto a pagar Chelsea y lo que reclama el conjunto del sur de Inglaterra.
Por ahora, desde Bournemouth no se mueven un milímetro. Las informaciones que llegan desde el Vitality Stadium apuntan a una postura firme de la directiva, sin intención de rebajar el listón. Ese inmovilismo amenaza con congelar las conversaciones en los próximos días.
Henderson no cierra la puerta a Scott
La posible llegada de Jordan Henderson no altera el plan. Fuentes cercanas al club insisten en que la operación por el veterano centrocampista no cambia la hoja de ruta: Chelsea quiere, además, un mediocentro joven y de recorrido, y Alex Scott sigue siendo el elegido.
El interés no es exclusivo de Stamford Bridge. Varios clubes de la Premier League vigilan de cerca la situación. Manchester United, Liverpool y Tottenham siguen atentos cualquier movimiento, mientras que Arsenal ya preguntó por el jugador en una fase inicial del mercado antes de redirigir sus esfuerzos hacia otros objetivos.
Un intermediario implicado en las negociaciones lo resume así: Chelsea ha avanzado de forma significativa en el “dossier” Alex Scott y está listo para presentar una nueva oferta cercana a los 70 millones de libras, pero en Bournemouth se preparan para decir que no otra vez. El tira y afloja está servido.
Otra voz cercana a la operación apunta a un elemento que puede agitar el tablero: el interés de otros grandes. Andoni Iraola, técnico de Bournemouth, es un gran admirador de Scott, y ese detalle convierte a Liverpool en un candidato muy serio si decide entrar de lleno en la puja.
Arsenal y United miran a otro lado
Mientras Chelsea acelera, otros perseguidores recalculan su ruta. Las prioridades se han movido en el norte de Londres y en Old Trafford. Las mismas fuentes señalan que Arsenal centra ahora sus esfuerzos en Bruno Guimarães para reforzar su medular, una operación de enorme calado que desplaza a Scott a un segundo plano.
En Manchester United, el entusiasmo inicial se ha enfriado. El club estudia ya alternativas en el mercado, consciente de que entrar en una subasta con Bournemouth en estas cifras puede condicionar el resto de su planificación deportiva.
El factor Kroupi y la fortaleza económica de Bournemouth
La lesión de Eli Junior Kroupi ha añadido una capa más de incertidumbre al futuro de Scott. La baja del delantero ha alimentado la teoría de que Bournemouth podría aferrarse todavía más a sus futbolistas clave y cerrar la puerta de salida a cualquier pieza importante este verano.
No todos compran ese relato. Algunas versiones sugerían que la lesión podía empujar al club hacia una gran venta para reajustar la plantilla, pero varias fuentes han descartado de plano esa necesidad. Bournemouth no se ve forzado a vender a su estrella.
La realidad financiera del club respalda esa postura. La clasificación para competiciones europeas ha reforzado las cuentas y ofrece un margen de maniobra amplio a la hora de gestionar ofertas. El club no está contra las cuerdas ni necesita liquidez urgente.
Además, las ventas recientes han dejado caja. El traspaso de Antoine Semenyo el pasado invierno, unido a las salidas de Dean Huijsen y Milos Kerkez, han permitido a la directiva respirar con calma. Esa tranquilidad se traduce en una posición de fuerza en el mercado: no hay prisa por autorizar otra salida este verano si la propuesta no alcanza exactamente el nivel que exigen.
Chelsea, mientras tanto, se prepara para volver a llamar a la puerta con más dinero sobre la mesa. La pregunta es simple y brutal: ¿será suficiente para romper la resistencia de Bournemouth o provocará que otro gigante de la Premier se lance al asalto definitivo por Alex Scott?






