Carragher critica la decisión de Salah: ‘Demasiado bueno para Turquía’
Jamie Carragher todavía no digiere la decisión de Mohamed Salah. El excentral del Liverpool, voz autorizada en Anfield y ahora analista, no entiende cómo uno de los grandes delanteros de la última década ha decidido alejarse de la élite europea para firmar por Trabzonspor.
Hablando en el podcast Football Ramble, Carragher fue directo. Nada de paños calientes. “Jamás creí que se iría a Arabia Saudí, porque, para empezar, es demasiado bueno para eso. Creo que podría estar jugando en Serie A. Turquía, para mí, es un nivel demasiado bajo”, lanzó, dejando claro que el salto fuera del llamado ‘Top 5’ de ligas le parece un paso atrás deportivo.
El molde de Ronaldo que Salah no siguió
Para Carragher, el caso de Salah debería haber seguido un guion distinto, más cercano al de Cristiano Ronaldo en su etapa final en Europa: apurar sus mejores años en un club con peso histórico, con focos, con presión, con grandeza diaria.
Aunque reconoce que Trabzonspor ha logrado un golpe de mercado enorme, la sensación que le queda es de oportunidad perdida. El egipcio, de 34 años, venía de rechazar un contrato de 400.000 libras semanales en Liverpool. Su siguiente destino, en la cabeza de Carragher, estaba claro: “Estaba convencido de que acabaría en un AC Milan o en Juventus o en algún sitio así. Quizá sus salarios fueron un problema”, admitió.
El inglés no presume de cercanía con Salah, ni falta que le hace para trazar el paralelismo que más le inquieta: “No le conozco, obviamente nunca he hablado con él. Pero es como Ronaldo: está tan impulsado, sus números significan tanto para él”. Y ahí aparece la gran duda: si tanto le importan las cifras, ¿por qué alejarse de los escenarios más exigentes?
Carragher incluso concede que Salah puede seguir destrozando registros en Turquía, pero el matiz es otro: “Pensé que querría jugar en un club realmente prestigioso”.
El peaje de la visibilidad
El núcleo de su crítica es claro: Salah, a su juicio, está sacrificando visibilidad y competición de máximo nivel a cambio de un contrato gigantesco en una liga menos exigente. Para cerrar la operación, Trabzonspor habría armado un paquete de 17 millones de euros netos por temporada. Una cifra difícil de ignorar.
El club turco, tercero en la última Super Lig, disputará la próxima Europa League. No es un páramo competitivo. Pero Carragher mira al día a día, a la rutina de cada fin de semana, y ahí ve la brecha: “Obviamente sus exigencias salariales han echado atrás a algunos, pero pensé que quizá las rebajaría un poco para poder ir a un club mejor”, insistió.
Su mapa mental era muy concreto: “Ir a un AC Milan o Juventus o quien fuera, jugar en San Siro, seguir jugando grandes partidos, seguir jugando en Europa. Turquía simplemente se siente como… creo que es mejor que eso”.
El mensaje es contundente: para Carragher, el “Egyptian King” todavía pertenece al escaparate más brillante del fútbol europeo, no a un campeonato que, aunque competitivo, vive varios escalones por debajo en exposición y ritmo.
Un rey en el Mar Negro
Mientras la crítica se acumula en Inglaterra, en Turquía la historia se cuenta de otra manera. El recibimiento a Salah en el aeropuerto Atatürk de Estambul fue el de una deidad futbolística. Bengalas, cánticos, pancartas. Una marea de fe.
Trabzonspor sueña en grande. El club quiere recuperar una liga que no levanta desde 2022 y ha decidido apostar fuerte por el factor Salah para recortar la distancia con Galatasaray y Fenerbahce. No es solo un fichaje; es una declaración de intenciones en un campeonato que lleva años tratando de reposicionarse en el mapa europeo.
En el norte del país, Salah se reencontrará con viejos conocidos de la Premier League: el cedido de Manchester United, Andre Onana, y el exdefensa de Manchester City, Stefan Savic. Un pequeño núcleo de experiencia en grandes noches para sostener el proyecto.
Lo que nadie discute, ni siquiera Carragher, es lo que Salah deja atrás. En Liverpool se marcha como leyenda absoluta: Premier League, Champions League y todos los grandes títulos posibles a nivel de club. Un ciclo completo en la élite, con números de superestrella.
La pregunta ya no es qué fue Salah en Inglaterra. La pregunta, ahora, es otra: ¿qué impacto tendrá un jugador de su calibre en una liga que lleva años esperando precisamente a alguien así para volver a hacerse oír en Europa?






