Bukayo Saka a un paso de hacer historia
La madrugada en el Reino Unido dejó algo más que ojeras. Dejó otro capítulo en la relación cada vez más seria entre Bukayo Saka y los grandes escenarios. Inglaterra sufrió, pero se impuso 3-2 a México y selló su pase, y en medio del caos apareció de nuevo el extremo del Arsenal para tocar el partido y, de paso, los libros de récords.
La jugada que le abre la puerta a todo llega en el minuto 36. Saka recibe abierto, levanta la cabeza y mide el tiempo con la frialdad de un veterano. Centro tenso, al corazón del área, perfecto para que Jude Bellingham solo tenga que atacar el balón y dirigir el cabezazo. Gol sencillo en la ejecución final, brillante en el origen. Una acción que parece rutinaria, pero que lo coloca en una lista muy corta.
Con ese servicio, Saka alcanzó las tres asistencias en este Mundial. La cifra, fría sobre el papel, tiene peso histórico para el Arsenal: según datos de Opta, ningún jugador gunner había dado más pases de gol en una Copa del Mundo desde que existen registros completos (1966). Solo Dennis Bergkamp, en 1998, había logrado llegar a tres. Ahora Saka se le une… y tiene margen para superarlo.
No está solo en esta carrera interna. Martin Odegaard también ha firmado tres asistencias en 2026, lo que convierte el tramo final del torneo en una pugna silenciosa entre compañeros de club, cada uno tirando del carro de su selección.
Pero el impacto de Saka no se queda en el universo Arsenal. Con esas tres asistencias iguala también el récord absoluto de la selección inglesa en un Mundial desde que hay registro detallado. Solo dos nombres lo habían logrado antes: David Beckham en 2002 y Harry Kane en 2022. Dos capitanes, dos símbolos recientes de los Three Lions. Ahora se suma un jugador que, a sus 20 y pocos años, ya se mueve con naturalidad en ese nivel de exigencia.
La ecuación es sencilla: una asistencia más en este torneo y Saka se quedará solo en la cima de ambas listas, la del Arsenal y la de Inglaterra. Nada de compartidos, nada de asteriscos. Récord limpio.
El contexto invita a pensar que la oportunidad llegará. Inglaterra se medirá a Noruega en cuartos de final, un cruce que tiene también aroma de club por el duelo directo entre Saka y Odegaard. Dos cerebros ofensivos, dos líderes de vestuario en Londres, ahora obligados a dejar a un lado cualquier complicidad durante 90 minutos —o más—.
El partido está programado para el sábado 11 de julio a las 22:00 BST, un horario mucho más amable para el público inglés tras la madrugada frente a México. Será entonces cuando se vea si Saka convierte su buena fase de torneo en algo directamente legendario para las estadísticas de su país y de su club.
Más allá de los récords, los números globales del extremo en Copas del Mundo ya son de élite. Suma seis contribuciones de gol —entre tantos y asistencias— en 485 minutos disputados, además de un penalti provocado que terminó también en gol. Traducido: participa directamente en un tanto cada 81 minutos, sin contar siquiera la pena máxima que forzó.
No es solo un chico del Arsenal que brilla de vez en cuando. Es un futbolista que, partido a partido, está convirtiendo el Mundial en su escaparate definitivo. Y ahora, con Noruega en el horizonte y la historia a tiro de un solo pase, la pregunta es evidente: ¿hasta dónde puede llevar a Inglaterra este pie derecho?






