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Brasil busca romper una espera de 24 años para ganar la Copa del Mundo

Después de 24 años sin conquistar la Copa del Mundo, Brasil inicia nuevamente la búsqueda de su sexto título. Este país, apasionado por el fútbol, ha levantado el trofeo en cinco ocasiones, más que cualquier otra nación, pero su última victoria en 2002 ya parece lejana tras dos décadas de frustraciones.

Francia detuvo a la Seleção en los cuartos de final de 2006, Holanda hizo lo mismo en 2010, y Alemania protagonizó una de las derrotas más impactantes en la historia del deporte en 2014 al ganar 7-1, un resultado que dejó a los aficionados llorando en las gradas. Además, en 2018 y 2022, Brasil volvió a caer en cuartos de final.

Una generación sin gloria mundial

Muchos brasileños jóvenes nunca han visto a su selección ganar una Copa del Mundo. Se cuentan historias de Ronaldo Nazário guiando a Brasil en 2002 tras la decepción de 1998, o de Romário poniendo fin a una sequía de 24 años en 1994. Las generaciones mayores recuerdan el equipo legendario de México 1970, e incluso algunos aún rememoran la genialidad de Garrincha en 1962 o la magia de Pelé a los 17 años en 1958.

Hoy, una nueva generación intenta escribir su propia historia, con Vinícius Júnior como figura central.

Expectativas bajas entre los brasileños

Aunque existe un gran deseo nacional por recuperar la supremacía mundial, las expectativas son bajas. Una encuesta de abril realizada por Datafolha reveló que solo el 29% cree que Brasil ganará la Copa, la cifra más baja desde 1994, y el 46% no espera que el equipo pase de los cuartos de final, donde han quedado eliminados en los últimos dos torneos.

Este pesimismo tiene razones. El camino rumbo a la Copa estuvo marcado por escándalos fuera de la cancha y un bajo rendimiento dentro de ella. En mayo de 2025, un tribunal de Río de Janeiro ordenó apartar al expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol, Ednaldo Rodrigues, por presunta falsificación de documentos para ser reelecto.

Ese año, con Carlo Ancelotti recién nombrado entrenador, Brasil vivió su peor clasificación en la CONMEBOL, terminando quinto con 28 puntos, 10 menos que Argentina, que lideró las eliminatorias. La derrota más dura fue un 4-1 en Buenos Aires ante la Albiceleste, sin Lionel Messi en el campo.

El duro golpe de Belo Horizonte

El símbolo del declive brasileño es el partido de semifinales de la Copa 2014 contra Alemania en el Mineirão, donde Brasil perdió 7-1 en solo 90 minutos. El marcador estaba 5-0 al minuto 30 y 7-0 a diez minutos del final. Solo un gol de Oscar en el último minuto evitó la humillación total.

"7-1 se ha convertido en una expresión para cualquier derrota humillante", dijo el experto Tim Vickery. "Esa mancha no se quita pronto. La única forma de superarla es ganando la Copa del Mundo."

Desde entonces, Brasil no ha podido vencer a selecciones europeas en eliminación directa, sufriendo derrotas ante Francia, Holanda, Alemania, Bélgica y Croacia en los últimos cinco mundiales.

Un grupo en el que podría enfrentarse a Inglaterra

Si Ancelotti logra que Brasil lidere el Grupo C, podrían medirse a Inglaterra en cuartos, un duelo esperado si los ingleses también ganan su llave. Pero superar a un europeo ya no será suficiente para muchos; solo ganar el sexto título saciará la sed brasileña.

La herencia de 1970

El Mundial de 1970 en México marcó un antes y un después para Brasil. Fue la primera Copa transmitida en color, destacando la icónica camiseta amarilla, y el equipo mostró un juego que cautivó al mundo.

Ese triunfo consolidó a Brasil como potencia futbolística, dejando atrás su condición de tercer equipo en Sudamérica detrás de Argentina y Uruguay. Desde entonces, cada Mundial se mide con esa referencia, y se espera que Brasil juegue con estilo, algo que no siempre ha ocurrido en los últimos años.

El equipo de 1982 es considerado uno de los mejores que nunca ganó la Copa, aún respetado por su juego, aunque la Seleção ha perdido parte de ese monopolio sobre el fútbol elegante.

Vinícius Jr., la esperanza actual

Entre las figuras actuales, Vinícius Júnior destaca por su estilo y capacidad para liderar. Cada título mundial brasileño tuvo a una estrella clave: Pelé en 1958 y 1970, Garrincha en 1962, Romário en 1994, Ronaldo en 2002. Si Brasil quiere el título esta vez, Vinícius debe ser esa figura.

"Esta es su copa, para brillar y destacar", comentó Cafu, capitán campeón en 2002. "Si mantiene la calma y sabe que es su momento, ayudará mucho al equipo."

En Catar 2022 ya fue protagonista, pero ahora la presión es mayor. A sus 25 años, Vinícius ha ganado la Liga de Campeones dos veces, fue subcampeón del Balón de Oro y elegido mejor jugador FIFA en 2024.

Con goles y premios, parece preparado para llevar a Brasil al ansiado sexto título.

Neymar busca un final de cuento

La convocatoria de Neymar, a pesar de no jugar desde octubre de 2023 y de las lesiones, emocionó a Brasil. Con 34 años, sigue siendo un símbolo y podría aportar experiencia en la persecución del título.

Para muchos, Neymar representa el fútbol brasileño que conquistó al mundo en 1970. También evoca el día fatídico de Belo Horizonte, cuando no pudo jugar la semifinal de 2014 por lesión. Doce años después, sigue inspirando esperanza.

Ronaldo dijo: "No hay que dudar de Neymar para un Mundial. Quizás no juegue todos los partidos, pero es fundamental y ha demostrado su valor."

El Fenómeno pidió a los fans creer y llenar las calles de banderas para traer la sexta estrella a Brasil.

Tras empatar 1-1 con Marruecos en el primer partido, Roberto Carlos aconsejó a los jugadores: "Jueguen con amor. Es una competencia hermosa y levantar ese trofeo es algo increíble. Lo importante es ser parte de la historia."

Este domingo, Brasil enfrenta a Noruega en Nueva York buscando asegurar un lugar en cuartos, una instancia que no alcanzan desde 2014, con la esperanza de acercarse a la gloria mundial.

Brasil persigue su sexta Copa del Mundo tras 24 años de espera