Bradley Barcola, el nuevo objetivo de Liverpool
Liverpool ha acelerado por Bradley Barcola. Y esta vez va en serio. El atacante de Paris Saint-Germain, pieza importante en la selección francesa que disputa el Mundial de 2026, se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios para reconstruir el frente de ataque en Anfield.
La salida de Mo Salah y la grave lesión de larga duración de Hugo Ekitike han dejado un vacío evidente en la línea ofensiva de los reds de cara a la temporada 2026-27. A ese escenario se suma la incertidumbre sobre Cody Gakpo, vinculado a una posible marcha tras el despido de Arne Slot y la llegada de Andoni Iraola al banquillo. El dibujo cambia, y también los nombres.
En ese contexto, la dirección deportiva de Liverpool ya se ha movido con fuerza. Cerró el fichaje de Victor Munoz por 34 millones de libras y lanzó una oferta descomunal de 86 millones por el extremo Yan Diomande, rechazada de inmediato por RB Leipzig. El mensaje es claro: el club inglés quiere renovar sus bandas con talento de primer nivel. Y ahí entra Barcola.
Según informa el medio francés Le10 Sport, Liverpool ha realizado un nuevo intento para hacerse con el internacional francés de 23 años, que la semana pasada marcó en el debut de Francia en el Mundial. El jugador estaría receptivo a la posibilidad de mudarse a Anfield, seducido por el proyecto deportivo y por la oportunidad de probarse en la Premier League, un escaparate que siempre atrae a los grandes talentos del fútbol francés.
En París, la situación es delicada. PSG está dispuesto a abrir la puerta a la salida del delantero si este solicita marcharse. El club, vigente campeón de Europa, ya habría trazado una lista de posibles sustitutos para cubrir un eventual adiós. No se trata, por tanto, de un escenario imposible: si Barcola aprieta, el movimiento puede desbloquearse.
No es solo Liverpool quien vigila. Arsenal también ha sido relacionado con el jugador, que llegó a PSG procedente de Lyon hace tres años en una operación que podría alcanzar los 43 millones de libras. Desde entonces, sus números hablan por él: 39 goles y 35 asistencias en 152 partidos con la camiseta parisina. Una producción constante que, a sus 23 años, le coloca en plena madurez para dar un salto competitivo.
El Mundial no ha hecho más que amplificar su nombre. Barcola abrió su cuenta goleadora en el torneo marcando en el tramo final del 3-1 de Francia ante Senegal, apenas dos minutos después de entrar al campo. Después, se ganó la titularidad en la cómoda victoria por 3-0 frente a Iraq bajo una intensa lluvia. Apariciones breves, pero muy visibles. Justo lo que un atacante necesita cuando se encuentra en el escaparate global y su futuro se discute en los despachos.
Mientras el ruido crece, el jugador mantiene el perfil bajo. No ha querido pronunciarse de forma clara sobre su futuro. Quien sí lo ha hecho es su entrenador en París. Luis Enrique fue tajante la pasada temporada al ser preguntado por el futuro del delantero: aseguró que no tenía dudas de que seguiría siendo jugador de PSG, subrayó que el club se siente orgulloso de que sus futbolistas despierten interés en otros equipos y remarcó que Barcola es uno de los jóvenes en los que han decidido apostar a largo plazo. Su mensaje fue firme: lo quiere muchos años más en el Parque de los Príncipes.
La realidad, sin embargo, se mueve rápido en el mercado. Liverpool necesita un nuevo referente en banda tras el adiós de Salah. Barcola, con su capacidad para marcar y asistir, su experiencia en la élite europea y su irrupción mundialista, encaja en el perfil que el club de Anfield persigue desde hace meses.
PSG, por su parte, no regalará a un jugador por el que ya invirtió fuerte y que ha respondido con números sólidos. Esperará una oferta que le permita obtener un beneficio claro. Liverpool ya ha demostrado que está dispuesto a llegar muy alto por un extremo. La cuestión ahora es si el próximo gran desembolso llevará el nombre de Bradley Barcola y si el francés está preparado para cambiar París por la intensidad de Anfield.






