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FC Barcelona aumenta la oferta por Julian Alvarez: Laporta toma el control

El plan del FC Barcelona para este verano tiene un nombre propio: Julian Alvarez. No hay plan B real, sólo distintas formas de intentar desbloquear al delantero del Atlético de Madrid.

El primer disparo ya está hecho: una oferta cercana a los 100 millones de euros, con variables incluidas, que el club rojiblanco rechazó sin titubeos. Pese al portazo, en los despachos del Camp Nou no dan la operación por perdida. Esa propuesta sigue formalmente sobre la mesa… pero con fecha de caducidad.

Un cheque que puede crecer hasta 130 millones

Según informó Santi Ovalle en Cadena SER, el Barça no sólo mantiene vivo el interés, también está dispuesto a ir más allá. El club catalán contempla mejorar la propuesta inicial y empujar el montante total hasta unos 130 millones de euros, previsiblemente a través de nuevos bonus, manteniendo intacta la parte fija.

El diseño actual del acuerdo habla de unos 100 millones pagaderos en seis plazos y con vigencia hasta final de mes. Es el margen que se ha dado la entidad azulgrana para forzar una reacción del Atlético. Si no hay movimiento, el escenario cambiará. O se sube el listón de las variables, o se mira definitivamente hacia otro lado.

La sensación en Barcelona es clara: si hay un delantero por el que merece la pena estirarse, es Alvarez. Encaja en la idea de Hansi Flick, en edad, en perfil y en impacto inmediato. Justo por eso, el club está dispuesto a tensar su límite económico en una operación de este calibre.

Laporta entra en escena

La negociación ha dado un giro interno significativo. Joan Laporta ha decidido tomar el control directo del caso y tratar de tú a tú con Miguel Ángel Gil Marín.

El motivo no es menor. El director deportivo del Atlético, Mateu Alemany, no respondió a la oferta formal remitida por Deco. Según la información citada, la propuesta del portugués ni siquiera escaló a los máximos responsables de la entidad rojiblanca. Se quedó en un cajón, sin recorrido.

Ante ese bloqueo, Laporta ha intervenido. El presidente pretende elevar la conversación al plano ejecutivo, saltando por encima de una relación profesional inexistente entre los directores deportivos. El mensaje es evidente: el Barça quiere que la decisión sobre Alvarez se tome en la planta noble del Metropolitano, no en el filtro intermedio.

El Atlético no se mueve… de momento

Del otro lado, el discurso del Atlético de Madrid no ha cambiado ni un milímetro durante todo el verano. El club sostiene que no está dispuesto a negociar la salida de Julian Alvarez al Barça. Ni ahora ni a corto plazo.

La postura se mantiene firme pese a que el propio jugador ha expresado en público su deseo de marcharse. El club rojiblanco, lejos de abrir la puerta, ya le ha marcado fecha de regreso: Diego Simeone y su cuerpo técnico esperan al argentino el 10 de agosto para el inicio de la pretemporada.

Es un mensaje de autoridad. Alvarez, de momento, sigue formando parte del proyecto del Cholo. Mientras no haya acuerdo ni giro interno, su obligación es presentarse, entrenar y competir.

El papel del jugador y el plan B que casi no existe

En Barcelona miran de reojo a Alvarez. Y esperan algo más. El club confía en que el delantero dé un nuevo paso público, otro gesto que incremente la presión sobre el Atlético y obligue a la directiva rojiblanca a replantearse el escenario.

Sin un movimiento claro desde el lado del futbolista, el margen de maniobra azulgrana se reduce. El dinero puede empujar, pero en operaciones de este calibre la voluntad del jugador suele inclinar la balanza.

Mientras tanto, el Barça rastrea el mercado en busca de alternativas. La realidad, admitida puertas adentro, es que hay muy pocos delanteros que encajen en el molde que reclama Hansi Flick: movilidad, gol, capacidad asociativa y nivel inmediato para liderar el ataque.

La prioridad sigue siendo la misma y el reloj ya corre. El Barça ha subido el tono, ha puesto a su presidente en primera línea y prepara una oferta aún más agresiva. El Atlético, por ahora, ni parpadea.

La pregunta es cuánto tiempo podrá sostenerse ese pulso antes de que uno de los dos tenga que ceder. Y, sobre todo, si Julian Alvarez está dispuesto a ser quien incline la balanza.