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El Barça acelera su reconstrucción: fichajes clave en 48 horas

El verano del Barcelona entra en zona de decisión. Con Ronald Araujo ya rumbo a Liverpool, el club ha pisado el acelerador: Deco quiere cerrar dos fichajes de primer nivel en cuestión de horas mientras rastrea el mercado en busca del central que debe sostener la nueva era.

Según informa el diario catalán Sport, el director deportivo se ha marcado un plazo claro: tener atado a Rodri, centrocampista de la selección española, antes del miércoles como muy tarde. El acuerdo con Manchester City está en el centro de la hoja de ruta. En paralelo, la operación por Julián Álvarez también avanza a contrarreloj, con la intención de dejarla encarrilada en las próximas 48 horas.

Dos golpes en la mesa para blindar el once antes de que arranque la temporada.

El hueco de Araujo y la orden de fichar un líder atrás

La salida de Araujo hacia Liverpool ha cambiado el tablero. Con el adiós del uruguayo, Deco ha dado luz verde para ir a por un central de talla mundial. No se trata de completar la plantilla, sino de encontrar una referencia inmediata para el eje de la zaga.

Las conversaciones ya han comenzado con varios candidatos. El calendario aprieta: quedan apenas tres semanas para el cierre del mercado y en los despachos del club se han marcado una fecha interna, final de mes, para tener cerrada la línea defensiva.

En la pizarra, el escenario actual es claro. Sin Araujo, el Barça arrancaría el curso con Cubarsí, Gerard Martín, Christensen y Eric Garcia como centrales puros. Hansi Flick, además, contempla a Eric como opción de lateral izquierdo, una alternativa complementaria a Koundé en el otro costado. El margen de error es mínimo.

Desde la cantera, el nombre de Álvaro Cortés sigue presente como solución interna. Pero el mensaje es contundente: solo se apostará por él como opción principal si el mercado no ofrece una oportunidad realmente atractiva. La prioridad es un refuerzo contrastado.

Cristian Romero, el sueño caro

En la lista de preferencias hay un nombre subrayado en rojo: Cristian Romero. El central argentino del Tottenham es el objetivo más deseado por la dirección deportiva. Encaja por perfil, por carácter y por jerarquía. El problema, como casi siempre, está en el precio… y en la competencia.

Fuentes en Argentina descartan, por ahora, un acuerdo inmediato. El defensa maneja propuestas de Arsenal e Inter de Milán y las negociaciones con Atlético de Madrid están muy avanzadas. El Barça, mientras tanto, observa cómo el reloj corre.

Tottenham se mantiene firme: algo más de 40 millones de euros y, bajo ningún concepto, una cesión. Esa es la barrera de entrada. Ninguna rebaja, ningún experimento financiero. O traspaso definitivo, o nada.

Romero, por su parte, prefiere vestir de azulgrana. Así se lo ha transmitido a su entorno, que conoce también la lista de jugadores del Barça que podrían salir para hacer hueco a su llegada. Pero la voluntad del jugador todavía no se ha traducido en un movimiento concreto desde Barcelona. Y cada día de espera complica la operación.

El riesgo es evidente: que el club llegue tarde a su propio objetivo.

Laporte, una vía enredada

El otro gran nombre que ha sonado con fuerza es el de Aymeric Laporte. El central de la selección española, actualmente en Athletic Club, fue propuesto con insistencia en los despachos del Barça como opción de peso para reforzar el eje.

Sus agentes sostienen que su cláusula de rescisión es baja. Desde Bilbao, la respuesta es tajante: nada de cláusula asequible. Dos versiones opuestas que han encendido las alarmas en la Ciudad Condal. El Barça no quiere entrar en una batalla jurídica ni en una negociación envenenada.

Hay un motivo añadido: la relación con el club bilbaíno ya quedó muy tocada el verano pasado con el intento de fichar a Nico Williams. Cualquier paso en falso con Laporte podría tensar aún más un vínculo ya dañado.

Si en algún momento se clarifica el escenario —precio definido, condiciones limpias—, el Barça está dispuesto a estudiar una oferta formal. De momento, el panorama apunta a un camino lleno de obstáculos que podría bloquear la operación antes de arrancar.

Filtro máximo: solo fichajes que suban el nivel

Mientras los nombres se acumulan en la mesa de Deco, el mensaje de la dirección deportiva y del banquillo es nítido. El club ha recibido multitud de ofrecimientos, sobre todo de jugadores de la Premier League que podrían salir cedidos en el tramo final del mercado. Pero no habrá movimientos por simple oportunidad.

Flick y Deco han trazado un filtro muy exigente. Cualquier incorporación debe cumplir dos condiciones: encajar en una estructura financiera delicada y llegar con nivel suficiente para pelear, desde el primer día, por un puesto en el once titular.

Nada de parches. Nada de apuestas tibias.

Con Rodri y Julián Álvarez en el horizonte inmediato y el puesto de central aún en el aire, el Barça se juega en estas semanas algo más que un mercado de fichajes. Se juega la columna vertebral del proyecto que debe sostener los próximos años. Y en ese tablero, cada decisión —o cada demora— puede marcar el rumbo de toda la temporada.