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Balde destaca la velocidad de Adeyemi en el Barça

El verano del Barça avanza entre presentaciones, fotos en la Ciutat Esportiva y una sensación clara: el club se está rearmando. Han llegado Anthony Gordon y Karim Adeyemi, pero el famoso “9” sigue sin aparecer en el horizonte. El sueño llamado Julian Alvarez se escapa por precio y contexto, así que en los despachos se siguen abriendo carpetas y tachando nombres.

Mientras tanto, en el césped, uno de los que ya estaban hace de anfitrión. Alejandro Balde, sin Mundial en las piernas y con algo de aire en este parón estival, se ha encargado de dar la bienvenida a Adeyemi y, de paso, de lanzar un mensaje que suena a advertencia para la Liga: el alemán viene muy rápido. Literalmente.

Balde se rinde a la velocidad de Adeyemi

En un Q&A en el canal oficial del club en YouTube, recogido por Mundo Deportivo, Balde habló con naturalidad de su nuevo compañero. No necesitó muchas semanas para sacar conclusiones.

“Solo lleva poco tiempo aquí, pero hemos hablado bastante. Creo que hemos construido una buena relación. Parece un chico tranquilo”, explicó el lateral, que ya lo había seguido antes de verlo de cerca.

La palabra que más repitió fue clara: velocidad. “Espero que nos pueda ayudar mucho durante la temporada, y estoy seguro de que lo hará. Es muy rápido. Es un jugador del que sabía cosas desde hace tiempo, y me ha impresionado lo rápido que es”, añadió.

Adeyemi aterrizó procedente de Borussia Dortmund con la etiqueta de atacante eléctrico. Balde confirma el scouting con un testimonio desde dentro del vestuario. El alemán aún se está adaptando, pero ya ha encontrado quien le entienda las carreras.

Ambición sin techo

El discurso de Balde no se quedó en los halagos al fichaje. El catalán también se miró al espejo. Lleva tiempo instalado en el primer equipo, pero no se conforma con ser “solo” el lateral joven y prometedor.

“A nivel individual, quiero seguir mejorando y seguir aprendiendo. Soy todavía un jugador muy joven y tengo mucho margen de mejora. Esos son mis principales objetivos”, aseguró.

No se esconde: sabe que debe pulir detalles, ganar colmillo competitivo y continuidad. El contexto, además, lo empuja. Hansi Flick llega con ideas claras y una exigencia alta para los laterales. El margen de error se reduce.

En clave colectiva, el mensaje fue igual de directo. “Como equipo, queremos continuar en la línea en la que estamos, o incluso hacerlo mejor. Si podemos ganar más títulos, mejor”, sentenció. Nada de reconstrucción lenta. El objetivo es inmediato: competir por todo.

Recuerdos de un Clásico y una Supercopa

Entre confesión y confesión, Balde también se permitió un viaje rápido por sus mejores momentos de azulgrana. Cuando le preguntaron por el partido que más ha disfrutado, no dudó: el Clásico con Xavi Hernández en el banquillo y el gol agónico de Franck Kessie.

“Lo ganamos en el último minuto y pude dar la asistencia a Kessie”, recordó. Una jugada que condensó lo que se espera de él: profundidad, valentía y capacidad para decidir partidos grandes.

Su gol favorito también lleva sello madridista. Eligió su tanto ante Real Madrid en la final de la Supercopa de España. Otro escenario grande, otro escaparate en el que Balde demostró que no se encoge cuando las luces se encienden.

Un vestuario joven, muy unido

Fuera del césped, el lateral dibujó la foto de un vestuario con mucha juventud y lazos fuertes. Destacó su relación especial con Raphinha. “Está muy cerca de los jugadores jóvenes”, explicó, subrayando el papel del brasileño como puente entre generaciones.

En su círculo más íntimo, Balde mencionó a Marc Casado, Lamine Yamal, Hector Fort, Gavi, Roony Bardghji y Ronald Araujo. Una lista que resume bien el proyecto del club: talento joven, hambre y un núcleo que puede crecer junto durante años.

Ese ecosistema también condiciona su propio crecimiento. Competencia interna, amistades fuertes y un entrenador nuevo que quiere apretar a todos. No hay zona de confort posible.

Una temporada que lo puede cambiar todo

Balde lleva tiempo “siendo del primer equipo”. Ha rendido, ha dejado destellos, ha firmado partidos muy serios. Pero aún no ha dado ese salto que lo coloque, sin discusión, entre los mejores laterales zurdos del mundo.

La sensación en el club es clara: esta temporada es clave. Necesita subir un peldaño, corregir carencias y consolidar virtudes. En el Barça ven en él uno de los proyectos más talentosos del puesto, pero exigen que explote de una vez, como hizo Nuno Mendes en las últimas campañas.

Hansi Flick, amante de los laterales agresivos, verticales y fiables en las dos áreas, mira a Balde con especial atención. El técnico alemán quiere una versión más completa, más madura, más determinante.

El fichaje de Adeyemi añade una pieza más a un ataque que promete vértigo. Si el lateral consigue acompañar ese ritmo, si su progresión acompaña al nuevo proyecto, la banda izquierda del Barça puede convertirse en una autopista temible.

La pregunta ya no es si Balde tiene talento. Es si este año, por fin, se atreverá a jugar como el jugador que todos en el club creen que puede llegar a ser.