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Arsenal busca repetir título en una Premier League llena de cambios

Arsenal por fin rompió el hechizo la temporada pasada. Después de años de espera, levantó de nuevo la Premier League y regresa ahora al punto de partida con una etiqueta que no llevaba desde 2004-05: campeón defensor. El reto es claro y brutal. Ganar una vez es glorioso. Hacerlo dos veces seguidas, en esta liga, es otra dimensión.

La sombra de Guardiola y el peso de la historia

Durante años, la defensa del título fue un muro casi infranqueable. Antes de la irrupción de Pep Guardiola, la Premier vivía en una especie de alternancia permanente: en las ocho campañas previas a su primer título con Manchester City en 2017-18, el trofeo cambió de manos cada temporada.

Solo dos entrenadores habían logrado defender la corona en la era Premier: Sir Alex Ferguson con Manchester United y José Mourinho con Chelsea. Nada más. Esa era la magnitud del desafío… hasta que Guardiola lo convirtió en rutina.

El técnico catalán ganó la liga en 2017-18 y luego encadenó cuatro defensas exitosas del título antes de marcharse este verano. Hizo parecer sencillo lo que históricamente había sido una odisea. Ahora, con Guardiola fuera de escena, el listón sigue igual de alto, pero el escenario es distinto. Y ahí aparece Arsenal.

El Everest mental de repetir

La dificultad no es solo táctica ni física. Es mental. Un equipo campeón pasa diez meses viviendo al límite, persiguiendo un objetivo que lo consume todo. Cuando por fin lo consigue, llega la explosión de alivio, celebración, validación. Y, de repente, pocos meses después, el mensaje cambia: “Ahora hay que hacerlo otra vez. Y esta vez todos quieren tumbarte”.

Leicester City lo vivió de forma extrema. Tras su cuento de hadas en 2015-16, al año siguiente coqueteó con el descenso. Uno de sus jugadores describió a la perfección ese vértigo: ganar la liga fue como escalar el Everest, bajar, recibir una palmada en la espalda… y escuchar que toca subirlo de nuevo.

Andros Townsend ve ese mismo riesgo para Arsenal. El ex extremo de la Premier cree que la naturaleza feroz de la liga puede castigar a quien no mantenga el filo competitivo. Recordó el caso de Liverpool: “Las dos últimas veces que ganaron el título, la temporada siguiente no pudieron replicarlo. Tuvieron campañas relativamente pobres”. Los reds acabaron terceros y quintos tras sus conquistas.

Su pregunta resuena también en Londres: cuando por fin cruzas la meta, cuando la tensión se libera, ¿vuelves del verano con la misma agresividad, con la misma mentalidad asesina?

La gran ventaja de Arsenal: continuidad… y Guimarães

En medio de un verano de terremotos en los banquillos, Arsenal se presenta como el gran bloque estable. Mikel Arteta sigue al mando. El modelo, la idea y el vestuario mantienen una línea reconocible. Eso, en una liga que arranca con City, Liverpool y Chelsea estrenando entrenador, no es un detalle menor.

En la plantilla, los retoques han sido medidos. Han llegado el delantero griego Christos Tzolis desde Club Brugge por 34 millones de libras y, sobre todo, Bruno Guimarães, fichado a Newcastle United por 75 millones. Arteta ve en el brasileño una pieza clave para dar otro salto.

“Creo que él se define como un guerrero”, dijo el técnico. “Es un guerrero con una calidad tremenda, intuición, liderazgo y carisma que nos va a ayudar, que va a encender algo diferente en el equipo. Queremos ir al siguiente nivel y estamos muy convencidos de que necesitamos jugadores con esa personalidad, deseo y carácter para empujar a todos dentro del club a ir aún más alto”.

El mensaje es claro: Arsenal no se conforma con haber tocado la cima. Quiere instalarse allí.

El golpe de Saliba y una defensa bajo lupa

No todo son buenas noticias en el norte de Londres. William Saliba se perderá un “periodo prolongado” por una lesión de espalda sufrida en el Mundial. Su sociedad con Gabriel Magalhães fue uno de los pilares del título: solidez, regularidad, sensación de control.

Sin él, el castillo tiembla un poco más. Arsenal ya trabaja en la llegada de Ezri Konsa, pero el factor tiempo pesa. Cuanto más se alargue la baja del francés, mayor será el impacto en una defensa que el año pasado vivió instalada en la excelencia.

En una carrera donde los márgenes son mínimos, perder a tu central referencia durante semanas o meses puede cambiar la narrativa de una temporada.

Rivales en reconstrucción… pero peligrosos

La continuidad de Arsenal contrasta con el resto de aspirantes, pero no garantiza nada. Los cambios en los banquillos pueden traer turbulencias, sí, pero también un impulso inmediato.

Chelsea se ha entregado a Xabi Alonso, uno de los técnicos jóvenes más codiciados del momento. El ex centrocampista de Liverpool llega avalado por su hazaña con Bayer Leverkusen, al que condujo a un doblete doméstico histórico e invicto en 2023-24. En Stamford Bridge ha mezclado talento joven con experiencia para intentar acelerar el proceso.

Morgan Rogers, delantero inglés de 24 años, aterriza desde Aston Villa por un récord de 117 millones. Maxence Lacroix, central francés de 26 años, llega desde Crystal Palace por 52 millones. El nuevo lateral, Marco Palestra, de 21 años y fichado por 47 millones, ha sido de los más destacados de la pretemporada. A su alrededor, veteranos campeones de la Premier como Jordan Henderson (36) y Danny Welbeck (35) han sido incorporados para dar voz de mando en un vestuario joven y moldeable.

Manchester City, por su parte, inicia la era Enzo Maresca tras la salida de Guardiola. Ha cerrado la llegada del centrocampista Elliot Anderson desde Nottingham Forest por 116 millones, pero se prepara para perder a Rodri, elegido mejor jugador del último Mundial. El vacío del español sería enorme, aunque el nombre de Enzo Fernández suena con fuerza como posible sustituto.

En Manchester United, Michael Carrick afronta su primera temporada completa tras asumir el cargo el curso pasado. Los red devils han apuntalado el centro del campo y debilitado a un rival directo al fichar a Youri Tielemans desde Aston Villa por 35 millones, además de Andrey Santos desde Chelsea por 48 millones, un mediocampista que ha dejado buenas sensaciones en verano.

Villa, Liverpool y Tottenham, aspirantes en transición

Aston Villa levantó la Europa League hace apenas tres meses. Desde entonces, el paisaje ha cambiado de forma drástica. Se han marchado Rogers, Tielemans y Lucas Digne, todos titulares en la final. A cambio, el club ha invertido en Johan Manzambi, llegado desde Freiburg por 59,5 millones, y en João Gomes, fichado a Wolves por 38 millones. Alejandro Garnacho también se incorpora cedido desde Chelsea para dar chispa ofensiva.

En los despachos técnicos también ha habido movimientos: tres entrenadores han salido del club, incluido el especialista en jugadas a balón parado Austin MacPhee, ahora en Chelsea. Un equipo campeón de Europa League, pero en plena reconfiguración.

Liverpool, campeón hace dos temporadas, inicia un nuevo ciclo con Andoni Iraola en el banquillo. El equipo se refuerza con el central Jeremy Jacquet, procedente de Rennes por 60 millones, y con el versátil Ronald Araújo, cedido por Barcelona. Llega también el joven delantero Víctor Muñoz, de 22 años. Aun así, la pretemporada ha dejado resultados irregulares y la sensación de que el trabajo de ajuste apenas comienza.

Tottenham, tras un par de campañas grises, se mira al espejo y se exige volver a la pelea alta. Roberto De Zerbi no ha escatimado: más de 200 millones invertidos en Sandro Tonali desde Newcastle (100 millones), Mateus Fernandes desde West Ham (85 millones) y Jan Paul van Hecke desde Brighton (52 millones). Con ese gasto, la excusa del “proyecto en construcción” durará poco.

El calendario inicial: ventaja para United, examen inmediato para Arsenal

Arrancar fuerte siempre ayuda. No garantiza nada, pero marca el tono. Según los rankings globales de poder de Opta, que asignan una puntuación de capacidad a más de 13.500 equipos de liga en todo el mundo, Manchester United es el gran aspirante con el inicio de temporada más benévolo en cuanto a dificultad de los cinco primeros partidos.

Arsenal y Manchester City, protagonistas principales de la última carrera por el título, afrontan un arranque de calendario con un nivel de dificultad similar.

Los gunners debutan en casa ante Coventry, visitan después a Aston Villa, reciben a Chelsea y cierran ese tramo con dos salidas incómodas: Sunderland y Brighton. No hay un solo partido que se pueda tirar a la basura. Tampoco uno que no se pueda ganar.

City comenzará en el Etihad frente a Bournemouth, viajará a casa de Crystal Palace, recibirá a Coventry, jugará el derbi ante Manchester United y volverá a casa para medirse a Sunderland. Un inicio con trampas, pero asumible para un bloque acostumbrado a vivir en la presión.

¿Repetir o caer?

La Premier vuelve a levantar el telón con Arsenal en un rol que no conocía desde hace casi dos décadas. Campeón, favorito y objetivo a batir. Arteta tiene continuidad, una base consolidada y el fichaje de un líder competitivo como Bruno Guimarães. También, una herida abierta en forma de lesión de Saliba y una jauría de rivales renovados que huelen la oportunidad tras la salida de Guardiola.

La historia dice que defender el título en Inglaterra es para elegidos. La pregunta, ahora, es simple y brutal: ¿está este Arsenal preparado para escribir su nombre junto a Ferguson, Mourinho y Guardiola… o la cima volverá a cambiar de dueño?