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Arsenal recupera a Gabriel y Martinelli para el amistoso en Dublín

El verano empieza a tomar forma para Arsenal y, en el centro del guion, reaparece una dupla que cambia el tono de cualquier pretemporada: Gabriel y Gabriel Martinelli.

Ambos regresan tras una pausa obligatoria y prolongada después del Mundial, recompensa merecida por haber llevado a Brasil hasta los octavos de final. Esa decisión les dejó fuera del amistoso a puerta cerrada contra MK Dons el 25 de julio, una victoria silenciosa que el equipo firmó sin dos de sus piezas más influyentes.

La escena cambió en España. Gabriel y Martinelli se reincorporaron al grupo la semana pasada, trabajando con el resto de la plantilla en la concentración previa al amistoso ante Girona. Sin embargo, Mikel Arteta decidió no incluirlos ni siquiera en el banquillo. Ni un minuto, ni una aparición testimonial. Puro cuidado, puro cálculo.

Ahora el contexto es distinto. Con más sesiones de entrenamiento acumuladas y las piernas algo más sueltas, ambos apuntan al césped del Aviva Stadium este miércoles por la noche, en un duelo ante Betis que sigue marcando el ritmo de la preparación veraniega de los ‘gunners’. No será una prueba cualquiera: será la primera vez en esta pretemporada que el técnico pueda juntar de nuevo a buena parte de su columna vertebral ofensiva.

Rotaciones medidas y minutos contados

Arteta ya enseñó el plan frente a Girona. Piero Hincapié, Kai Havertz y Viktor Gyökeres solo disputaron 30 minutos antes de ser sustituidos. Un aviso claro: el entrenador quiere sensaciones, no riesgos. Nada impide pensar que repetirá la fórmula con Gabriel y Martinelli ante Betis, pequeños tramos de juego para activarles sin forzar.

Ben White ofreció otra buena noticia. Completó 60 minutos sin problemas en su regreso tras una lesión de rodilla, su primera aparición en tres meses. Precisamente por eso podría descansar en Dublín. Después de tanto tiempo fuera, el club no va a acelerar más de la cuenta. Si White se queda fuera, la puerta se abre para la juventud: Marli Salmon surge como opción en el lateral derecho, mientras Jurrien Timber continúa siendo duda.

En el centro del campo, la planificación también viene condicionada por el calendario. El capitán Martin Ødegaard debe reincorporarse esta semana tras sus vacaciones post-Mundial, pero su participación ante Betis se antoja remota. Falta carga de trabajo, faltan entrenamientos. Su ausencia vuelve a colocar a Ethan Nwaneri bajo los focos, otra oportunidad para que el joven centrocampista deje huella en la medular.

Un centro del campo experimental… y con talento

Todo apunta a que Nwaneri compartirá zona ancha con Havertz y Myles Lewis-Skelly. No es un experimento caprichoso, es una consecuencia directa de las ausencias. Martin Zubimendi, Eberechi Eze, Declan Rice y Mikel Merino siguen todavía de vacaciones tras sus compromisos internacionales, mientras el club ya ha visto cómo Newcastle rechazaba una oferta por Bruno Guimarães. El mercado se mueve, pero el presente inmediato de Arsenal pasa por exprimir al máximo a sus jóvenes.

Ese escenario convierte cada amistoso en un escaparate. Lewis-Skelly gana minutos, Nwaneri gana jerarquía, y Havertz se va asentando en un rol más interior, conectando con los puntas y marcando el ritmo del ataque. No es el centro del campo definitivo de la temporada, pero sí un laboratorio muy útil para Arteta.

Martinelli apunta a su banda

En el triunfo por 4-1 ante Girona, Max Dowman y Christos Tzolis se encargaron de ver puerta, dejando buenas sensaciones en el frente ofensivo. Sin embargo, la jerarquía pesa. El fichaje veraniego Tzolis podría ceder su puesto en el once para que Martinelli recupere su hábitat natural: el costado izquierdo.

Ese cambio devolvería a Arsenal una de sus armas más reconocibles. Martinelli abierto, encarando, atacando el espacio y estirando la defensa rival. Gabriel, detrás, dando solidez y mando a la zaga. Y alrededor, una mezcla de titulares consolidados, fichajes recientes y jóvenes que quieren quedarse.

No es un amistoso cualquiera en Dublín. Es el momento en el que la pretemporada empieza a parecerse, por fin, al Arsenal que Arteta quiere ver cuando el curso oficial eche a rodar.