Arsenal y la búsqueda de Julián Álvarez: ¿camino hacia la Champions?
El vigente campeón de la Premier League ya intimida. Arsenal arrancó la temporada como un equipo que no ha perdido el hambre: Community Shield conquistada ante Manchester City y un 3-0 contundente frente al recién ascendido Coventry. El Emirates vibra. Pero para Gary Neville, todavía falta la chispa definitiva.
El exdefensa del Manchester United lo tiene claro: el salto de “muy bueno” a “campeón de Europa” tiene nombre y apellido. Julián Álvarez.
“Qué plantilla ha construido [Mikel Arteta]”, elogió Neville en Sky Sports. “Si añade otro delantero a eso, si pudieran conseguir a Julián Álvarez de alguna manera, este lugar estallaría, porque tendrías un delantero de clase mundial junto a todos los defensas y centrocampistas de clase mundial”.
El sueño imposible con Atlético… ¿o no?
El problema es obvio: Álvarez pertenece al Atlético de Madrid y en el Metropolitano no quieren ni oír hablar de una venta. El propio CEO del club, Miguel Ángel Gil, ya advirtió este verano que no pretenden desprenderse del argentino y que ni siquiera aceptarían 170 millones de libras por él.
Pese a ese mensaje contundente, Neville anima a Arsenal a poner a prueba la resistencia del Atlético en los últimos días de mercado. Para él, la ecuación es directa: si los ‘gunners’ consiguen al internacional argentino, cambian de dimensión.
“No solo se convertirían en ganadores de la Premier League, darían el siguiente paso y ganarían una Champions League”, lanzó el exfutbolista. “Son 10 días enormes. Necesita un poco de magia arriba, alguien que te gane un partido cuando no juegas bien”.
Arsenal no está solo en la carrera. Barcelona y Paris Saint-Germain también siguen de cerca la situación de Álvarez. Pero el contexto es claro: el club que logre sacarlo del Atlético se lleva un nueve en plenitud.
Arteta pisa el freno: “Primero, mejorar lo que ya tenemos”
Mientras desde fuera se fantasea con un fichaje galáctico, Mikel Arteta mantiene el discurso de entrenador que mira puertas adentro. En rueda de prensa tras el 3-0 a Coventry, el técnico insistió en que “el foco principal tiene que ser mejorar a nuestros jugadores y la conexión entre ellos”.
Recordó, por ejemplo, lo poco que pudieron compartir campo la temporada pasada Bukayo Saka, Martin Odegaard y Ben White en el costado derecho por culpa de las lesiones. Un triángulo clave en su idea de juego que apenas tuvo continuidad.
Arteta ve margen de crecimiento en la química interna. Neville, en cambio, imagina a ese mismo bloque potenciando todavía más su talento con un rematador de élite.
Odegaard, a un ‘9’ de volverse devastador
Neville se detuvo especialmente en Martin Odegaard, al que considera ya un futbolista de altísimo nivel, pero con techo por romper si le ponen delante el perfil adecuado.
“Él es excepcional”, subrayó. “Si hubiera un jugador tipo Ian Wright arriba en Arsenal, que hiciera esos desmarques cortos, sería aún mejor”.
El analista apuntó directamente a los movimientos de los actuales delanteros del equipo. “Como [Kai] Havertz y [Viktor] Gyokeres siempre vienen al balón, Odegaard tiene que jugar a la posesión en lugar de meter esos pases al espacio. Si Arsenal fichara a Julián Álvarez, él subiría un nivel, sería perfecto para el estilo de juego”.
Un Odegaard lanzando cuchillos entre centrales y un Álvarez atacando cada hueco. Esa es la imagen que seduce a Neville y que, en su opinión, convertiría a Arsenal en el rival a batir también en Europa.
Carragher, entre el fichaje soñado y el salto psicológico
Jamie Carragher coincide en el diagnóstico de que algo falta en la zona más alta del campo. No habla de números, habla de categoría.
“Todavía creo que a Arsenal le falta un jugador de clase mundial en el frente de cuatro”, señaló. El excentral recordó que hace dos años veía a Saka y Odegaard a punto de entrar en ese escalón. El plan, sin embargo, se frenó.
“Hace unos dos años pensé que Saka y Odegaard darían ese siguiente paso. Por la razón que sea, no ha pasado, ya sea por lesiones o porque Arsenal no ha estado en su mejor nivel”, explicó. Para Carragher, ambos estuvieron cerca de las cotas que marcaron futbolistas de Manchester City y Liverpool como Kevin De Bruyne, Erling Haaland, Mohamed Salah o Sadio Mané, jugadores que arrastraron a sus equipos hacia el título.
“Arsenal ganó la liga sin que [Saka y Odegaard] lo hicieran”, recordó. “Lo lograron con una gran defensa y un gran portero. Pero sigo pensando que Saka y Odegaard pueden volver al nivel de hace un par de años”.
Carragher añadió un matiz clave: el peso del escudo, ahora coronado como campeón. “El factor psicológico de ser campeones llevará a este Arsenal a otro nivel más que fichar a un jugador superestrella”, aseguró. Para él, el verdadero salto puede venir de dentro, del cambio de mentalidad.
Tzolis, Saka y Odegaard: el ataque se enciende
Sobre el césped, la sensación es que el ataque ya ha cambiado de marcha. Sam Blitz, de Sky Sports, destacó desde el Emirates cómo el mercado de Arsenal ha sido más fino de lo que muchos pensaban.
Christos Tzolis irrumpió por la izquierda como un soplo de aire fresco. Tras cinco minutos discretos, el extremo encendió el partido: dos disparos, dos ocasiones creadas en apenas cuatro minutos. Un agitador puro.
No fue casualidad que estuviera metido de lleno en las dos acciones que sentenciaron a Coventry: primero robando arriba en el origen del gol que abrió el marcador, luego sirviendo el centro para que Saka firmara el segundo.
Y mientras el foco se iba a la nueva cara, Odegaard seguía construyendo su propio relato. El noruego respaldó su exhibición en la Community Shield con su primer tanto del curso en liga, igualando ya la cifra liguera de la pasada temporada, en la que se perdió 30 partidos entre todas las competiciones.
Hay un dato que retrata bien este nuevo Arsenal: era apenas la segunda vez desde diciembre de 2024 que Saka, Odegaard y Havertz salían juntos de inicio. Los tres marcaron. Los tres dejaron la sensación de que, con continuidad, el techo está lejos.
“Odegaard es como un nuevo fichaje”, apuntó Blitz. Con tres goles de jugada en este arranque, el equipo parece otro. Más vertical. Más incisivo. Más preparado para castigar cualquier concesión rival.
¿Hace falta un ‘galáctico’ o basta con apretar el acelerador?
El debate queda servido. Por un lado, la visión de Neville: un Arsenal ya armado atrás y en el medio, al que solo le falta un killer como Julián Álvarez para completar el puzle y lanzarse sin red a por la Champions. Por otro, la de Carragher: un bloque que puede alcanzar el siguiente escalón a partir de la confianza de ser campeón y de la explosión definitiva de Saka y Odegaard.
Entre tanto, el mercado corre. El Atlético se aferra a su delantero. Arsenal, mientras tanto, gana, convence y alimenta la sensación de que está a un movimiento —o a un clic mental— de convertirse en el equipo que marque la década.
La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿buscar la magia fuera o terminar de desatar la que ya vive dentro del vestuario?






