Arsenal busca a Bruno Guimarães y tiene plan B: Alex Scott
El verano del Arsenal tiene un nombre propio: Bruno Guimarães. El club londinense ha convertido al capitán del Newcastle en su gran obsesión para reforzar el centro del campo, pero se ha topado con un muro negro y blanco que, de momento, no se agrieta.
El conjunto de Mikel Arteta ya ha visto cómo dos intentos previos, no oficiales, eran descartados sin contemplaciones por el Newcastle. Primero 55 millones de libras. Luego 65. La respuesta fue la misma: no está en venta. En St James’ Park sitúan el valor de su líder en una franja que se mueve entre los 90 y los 100 millones de libras, una cifra que marca la distancia entre el deseo del Arsenal y la realidad del mercado.
Ahora, los ‘gunners’ se preparan para ir un paso más allá: un nuevo ofrecimiento de 70 millones de libras, esta vez formal, registrado y por los cauces habituales, sin intermediarios ni mensajes oficiosos. Es la primera gran bala oficial por Bruno.
El problema para el Arsenal es que todo apunta a otro portazo.
Desde el entorno de Newcastle, voces autorizadas como Fabrizio Romano y el periodista Lee Ryder coinciden en el mismo pronóstico: el club del norte de Inglaterra rechazará también esta propuesta. Fuentes consultadas por TEAMtalk en el propio Newcastle van aún más lejos y definen la oferta inminente con tres adjetivos contundentes: “no bienvenida, no deseada y no será aceptada”.
Un mensaje cristalino. Si alguien quiere sacar a Bruno Guimarães de Tyneside, tendrá que ir mucho más arriba o esperar a que el club cambie radicalmente de postura.
Mientras tanto, en el Emirates no se quedan de brazos cruzados.
El plan B tiene nombre: Alex Scott
Con el escenario de Bruno bloqueado, la dirección deportiva del Arsenal ya ha trazado la ruta alternativa. Según la información de CaughtOffside, dentro del club se ha “decidido” que el siguiente objetivo, si Newcastle mantiene su negativa, será Alex Scott, centrocampista de 22 años del Bournemouth.
Bruno sigue siendo la prioridad absoluta. De hecho, el brasileño ya habría alcanzado un acuerdo en términos personales con el Arsenal, lo que subraya hasta qué punto Arteta le considera la pieza que falta en su engranaje. Pero el fútbol de élite rara vez espera, y el club londinense no quiere quedarse sin margen si el Newcastle se mantiene firme.
Ahí entra Scott, ya etiquetado internamente como el plan B principal.
El joven inglés no es un desconocido en el Emirates. El Arsenal ya tanteó su fichaje a comienzos de verano y se encontró con la misma respuesta que ahora recibe del Newcastle: negativa. Bournemouth se ha plantado, pese a que el jugador ha rechazado firmar una renovación, y sostiene que no se moverá antes de afrontar la primera participación europea de su historia.
Ese contexto convierte cualquier negociación en una batalla de resistencia. Bournemouth sabe que su posición deportiva es histórica y no quiere debilitarse en la antesala de una aventura inédita. El mensaje desde la costa sur es claro: no es el momento de vender a su talento más prometedor.
Pero el interés por Scott no se ha frenado ahí.
Chelsea ya probó la puerta… y también se estrelló
El caso Scott se ha calentado todavía más esta semana. El periodista Ben Jacobs desveló que el Chelsea lanzó una oferta de 64 millones de libras por el centrocampista del Bournemouth. La propuesta, potente y muy seria, también fue rechazada.
La negativa del Bournemouth envía un aviso directo al Arsenal: si quiere convertir a Scott en el relevo de su sueño fallido con Bruno Guimarães, tendrá que superar esa cifra de forma significativa. No bastará con acercarse. Hará falta un golpe de autoridad económico.
En paralelo, el Chelsea sigue moviéndose en el mercado de centrocampistas, con Alex Scott en la agenda y el futuro de Enzo Fernández sujeto a una valoración interna muy alta: 120 millones de libras. El club de Stamford Bridge, según las informaciones, está abierto a que el argentino renueve, pero tampoco descarta una salida si alguien alcanza esa cifra.
Ese contexto convierte la puja por Scott en un juego de fuerzas entre grandes clubes de la Premier League, con Bournemouth resistiendo desde una posición deportiva reforzada por Europa.
Arsenal, entre la obsesión y la necesidad
Para el Arsenal, la cuestión ya no es solo de capricho, sino de estructura. Arteta quiere añadir un centrocampista capaz de sostener el ritmo, gobernar partidos grandes y dar un salto competitivo en las dos áreas. Bruno encaja a la perfección en ese retrato. Scott, con menos experiencia pero un techo altísimo, aparece como la apuesta de futuro que puede explotar bajo la tutela del técnico español.
El dilema es evidente: insistir hasta el límite por el capitán del Newcastle o virar con decisión hacia un talento emergente por el que ya se han posicionado otros gigantes.
Si el Newcastle mantiene su “no” rotundo a los 70 millones por Bruno Guimarães, el Arsenal tendrá que poner toda su energía —y mucho más dinero que esos 64 millones rechazados al Chelsea— para intentar romper la muralla del Bournemouth por Alex Scott.
En un mercado donde los precios se disparan y las oportunidades se encarecen, la pregunta ya no es a quién quiere Arteta, sino hasta dónde está dispuesto el Arsenal a llegar para conseguir, al menos, uno de los dos.






