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Arsenal acelera en el mercado: dos fichajes clave

El reloj del mercado aprieta y en el norte de Londres lo saben. Con el cierre del periodo de fichajes fijado para el 1 de septiembre, Arsenal ha pasado de la calma calculada a una aceleración medida, apuntando con fuerza a dos posiciones prioritarias: un defensa versátil y un delantero de élite.

Durante buena parte del verano, el club se ha mantenido firme. Nada de entrar en subastas ni aceptar precios inflados por objetivos marcados desde hace meses. Ese plan ha tenido un coste: operaciones que se han alargado hasta el límite y oportunidades que se han escapado mientras otros actuaban con más rapidez.

El caso de Bruno Guimaraes lo ilustra a la perfección. El interés se arrastró durante meses, con idas y venidas constantes, hasta que el acuerdo se cerró por fin la semana pasada. Una victoria estratégica, sí, pero que llegó tras una negociación extenuante. En el lado opuesto, los nombres de Morgan Rogers y Jeremy Monga quedan como advertencia: dos objetivos que se marcharon a otros destinos porque otros clubes se movieron antes.

Pese a esos tropiezos, el balance no es pobre. Andrea Berta, director deportivo, ha reforzado a Mikel Arteta con tres incorporaciones que tocan líneas clave: Bruno Guimaraes, Christos Tzolis e Illan Meslier. Más calidad, más fondo de armario y, sobre todo, más capacidad para soportar los golpes inevitables de una temporada comprimida, con lesiones y rotaciones constantes.

Y aun así no basta. Dentro del club se asume que faltan, como mínimo, dos piezas más: un zaguero y un atacante. Arteta quiere un grupo capaz de pelear por todos los títulos, sin excusas, y el listón competitivo que marca el inicio de curso es claro: el domingo, Community Shield ante Manchester City.

Giro en el caso Victor Osimhen

El frente ofensivo vuelve a encenderse. Tras quedarse sin Morgan Rogers, sin Vinicius Junior y, aparentemente, sin Julian Alvarez, el siguiente gran nombre en la lista es Victor Osimhen. Arteta lleva tiempo siguiendo al delantero nigeriano, un goleador de impacto inmediato, también vinculado en distintos momentos con el eterno rival del norte de Londres, Spurs.

Según informa The Telegraph, Berta mantuvo recientemente conversaciones con Galatasaray por el interés del club turco en Gabriel Martinelli y Ethan Nwaneri. Galatasaray ya vio rechazada una oferta de 38,4 millones de libras por Martinelli, pero en Arsenal no cierran la puerta a su salida si la operación encaja en términos deportivos y económicos, incluso contemplando un intercambio.

Ahí entra en escena Osimhen. Durante esas mismas negociaciones se puso sobre la mesa la posibilidad de que el delantero hiciera el camino inverso rumbo al Emirates. No está claro si fue Berta quien lanzó el nombre o si fue Galatasaray quien dejó caer que el atacante podría estar disponible para el vigente campeón de la Premier League.

El plan, sobre el papel, tenía lógica: Martinelli como parte de un acuerdo jugador más dinero para abaratar a Osimhen. Pero el movimiento se ha frenado en seco. De acuerdo con The Athletic, el entorno de Martinelli ya ha comunicado al club que el brasileño no tiene intención alguna de marcharse a Galatasaray. Sin su consentimiento, el intercambio se derrumba y el “twist” del verano en la delantera de Arsenal queda, por ahora, en vía muerta.

La necesidad, sin embargo, no desaparece. El club sigue rastreando el mercado en busca de un atacante que marque diferencias y complete un frente ofensivo que, a día de hoy, todavía parece corto para las ambiciones declaradas.

Quansah entra en escena para la defensa

En la otra punta del campo, el foco se desplaza a la zaga. Arsenal ha registrado interés en Jarell Quansah, actualmente en Bayer Leverkusen. Diversas informaciones coinciden: las conversaciones están en una fase exploratoria, pero el perfil gusta y encaja.

No es casualidad. Quansah, internacional inglés de 23 años, puede actuar tanto de central como de lateral derecho. Justo el tipo de polivalencia que Arteta necesita en este momento. William Saliba se perderá los primeros meses de competición, Jurrien Timber también está fuera por lesión y el técnico ve cómo la línea defensiva se queda corta de alternativas fiables.

Ahí es donde Quansah se convierte en objetivo real. Un jugador capaz de cubrir dos puestos con solvencia, de ofrecer descanso a los titulares y de evitar que una lesión cambie por completo la estructura del equipo.

La operación, sin embargo, no es sencilla. BBC Sport recuerda que Liverpool mantiene una cláusula que le permite igualar cualquier oferta por Quansah, como parte del acuerdo que lo llevó a la Bundesliga el verano pasado por 30 millones de libras. Por ahora, el mismo medio apunta que en Anfield no tienen intención de activar esa opción, lo que deja a Arsenal con la vía libre… siempre que acepte el precio.

Y ahí aparece otro obstáculo. The Guardian informa de que Leverkusen exigirá un mínimo de 43 millones de libras para dejar salir al defensa. Una cifra significativa, aunque todavía bastante más baja que la que pide Aston Villa por otro de los nombres en la agenda gunner: Ezri Konsa.

El contexto es claro: la persecución de Konsa se ha topado con una pared. Los 60 millones de libras que reclama Aston Villa están muy por encima de lo que Arsenal está dispuesto a desembolsar. Esa diferencia ha empujado al club a explorar con más fuerza la vía Quansah, un objetivo que, sin ser barato, se sitúa en un rango más asumible para un proyecto que ya ha invertido fuerte en otras áreas del campo.

Con el Community Shield a la vuelta de la esquina y el mercado entrando en su tramo decisivo, el margen de error se reduce. Arsenal ha construido una base sólida con Guimaraes, Tzolis y Meslier, pero la sensación es inequívoca: sin un último golpe en la delantera y un refuerzo fiable atrás, el salto definitivo hacia una temporada de títulos seguirá quedando a medio camino.