Andreas Christensen sufre nueva lesión en el Barça
Andreas Christensen vuelve a caer. Justo cuando encadenaba titularidades y parecía ganar peso en la zaga del Barcelona, el danés se ha topado con una nueva lesión muscular que lo apartará de los terrenos de juego durante las próximas semanas.
El club lo confirmó este domingo con un parte médico claro: lesión muscular en el recto femoral del cuádriceps izquierdo. El problema llegó el sábado, en el Sánchez Pizjuán, en pleno duelo ante el Sevilla.
Del pase de gol a las lágrimas en el banquillo
Christensen había arrancado el partido como titular, igual que en el choque anterior ante Racing. No solo cumplía atrás: firmó la asistencia para el primer gol culé, un balón servido a Raphinha que abrió el marcador ante el conjunto andaluz.
Parecía una noche para consolidarse. Pero el guion se torció en el minuto 58.
En una acción con Ruben Vargas, el central notó de inmediato el pinchazo en la pierna izquierda. Ni dudas ni intentos de aguantar: gesto urgente al banquillo, llamada al cuerpo médico y rostro desencajado. Sabía que no era un simple susto.
Abandonó el campo cojeando y terminó sentado en el banquillo del Sánchez Pizjuán, roto, entre lágrimas, incapaz de digerir que otra lesión volviera a frenarle cuando empezaba a encadenar minutos y sensaciones.
Un historial que no le da tregua
Las pruebas realizadas este mismo domingo por la mañana confirmaron el diagnóstico: lesión muscular en el recto femoral del cuádriceps izquierdo. El comunicado del Barcelona fue escueto, pero contundente: el jugador “será baja durante las próximas semanas, y su evolución marcará su disponibilidad”.
A sus 30 años, Christensen vive una relación tormentosa con las lesiones desde que viste de blaugrana. No es una racha puntual, es un patrón que ha condicionado su rendimiento y su continuidad, pese a que el club apostó por él con una renovación el pasado mes de julio hasta 2028.
Los números son demoledores.
En la temporada 2025-2026, el defensa se perdió 32 partidos entre el Barcelona y su selección por una rotura del ligamento cruzado, además de otros 3 encuentros por molestias musculares en la pierna. Un curso prácticamente partido en dos.
La 2024-2025 no fue mucho mejor. Una lesión en el tendón de Aquiles lo dejó fuera de 37 partidos. A eso se sumaron dolores musculares que le hicieron perderse otros 16. Casi una temporada entera mirando desde la grada o la camilla.
Un reto físico… y mental
Cada vez que Christensen parece encontrar ritmo, el cuerpo le pasa factura. Esta nueva lesión llega en un momento delicado: venía de encadenar titularidades, de ofrecer seguridad y de participar directamente en un gol clave.
Ahora deberá empezar de nuevo. Otra recuperación, otra pelea contra el reloj y contra la frustración. El Barcelona, mientras tanto, vuelve a perder a un central llamado a ser importante hasta 2028.
La pregunta ya no es solo cuándo volverá. Es si alguna vez podrá encadenar el tiempo suficiente sin lesiones como para ser el pilar que el club imaginó al firmar su último contrato.






