Alphonso Davies se pierde amistosos de Canadá por luna de miel
Entre el final del Mundial y el arranque de la pretemporada con Bayern Munich, Alphonso Davies encontró un hueco para cambiar de vida. El 23 de julio, en París, el lateral canadiense se casó con Sheyenne Jen. Ahora, la pareja quiere celebrar el matrimonio con un viaje juntos. Y esa decisión tiene impacto directo en la selección de Canadá.
Davies, capitán del combinado nacional, no estará en los tres amistosos programados contra Chile, Perú y Estados Unidos. No es una ausencia por lesión ni por conflicto con el club, sino una decisión pactada.
Jesse Marsch lo explicó con claridad. El seleccionador habló con el jugador, valoró escenarios, midió tiempos. “Hablamos sobre si debía pasar la mitad del campamento de entrenamiento en su luna de miel y luego unirse a nosotros. Pero simplemente sentí que era importante que disfrutara primero de su luna de miel y luego siguiera trabajando en su condición física y su forma”, señaló el técnico.
No es una frase vacía. Davies viene de un tramo largo y duro.
El lateral de 25 años se rompió el ligamento cruzado al inicio de 2025 jugando precisamente con la selección canadiense. Tres cuartos de año fuera. Un vacío enorme para un futbolista que vive de la explosión, el cambio de ritmo, las arrancadas largas. Cuando parecía listo para encadenar partidos, llegaron nuevos problemas físicos. Una rotura de fibras lo dejó fuera de la recta final de la pasada temporada con Bayern Munich y apenas pudo disputar 16 minutos con Canadá en el ansiado Mundial en casa.
Un torneo que estaba marcado para ser el suyo terminó siendo una frustración.
De vuelta en Múnich, con la lesión todavía dándole guerra, Davies tuvo que empezar en solitario, lejos del grupo, reconstruyéndose paso a paso. Trabajo silencioso, sin focos. Poco a poco, el cuerpo respondió. Y con él, el juego.
La señal más clara llegó hace poco: un gran gol en el 5-0 ante FK Bodö/Glimt. Zancada, confianza, impacto en el marcador. De nuevo, el Davies que Bayern Munich y Canadá necesitan.
Marsch lo ve y no lo esconde: “Está jugando realmente bien, se ve muy en forma y se siente muy bien”. Precisamente por eso, el seleccionador quiere protegerlo. No solo para la próxima ventana, sino para algo más grande, más largo.
La idea es clara: llegar a noviembre con un Davies afilado. Canadá afrontará entonces partidos importantes, y el plan se extiende también a marzo y a todo el siguiente ciclo internacional. El técnico lo resume con una prioridad: que el capitán esté preparado “en todos los aspectos” para poder entregarse siempre al máximo a lo que se le pide con la selección.
La decisión, así, se entiende como una inversión. Se sacrifica una serie de amistosos para ganar un líder pleno cuando la competición apriete de verdad.
Mientras tanto, el presente inmediato de Davies pasa por su club. Bayern Munich recibe a Union Berlin en Múnich este viernes, un nuevo examen para medir la continuidad de su buen momento. Después, el calendario le da un pequeño respiro: el siguiente compromiso no llegará hasta el 10 de octubre, a domicilio ante Augsburg.
Entre la luna de miel, la recuperación completada y el regreso a su mejor versión, el tramo que viene puede definir algo más que una temporada para Alphonso Davies: puede marcar el tono de todo el próximo ciclo de Canadá.






