Al-Ahli ficha a Abdullah Radif tras la salida de Jaissle
La marcha de Matthias Jaissle ha dejado un hueco emocional en Al-Ahli. El técnico alemán presentó su dimisión el jueves para hacerse cargo de Newcastle United la próxima temporada, en relevo de Eddie Howe, y el club de Yeda amaneció con un aire de desilusión entre sus aficionados. Pero la directiva no se ha quedado paralizada. Ha contestado al golpe con un movimiento directo al corazón del ataque.
Según informó el diario saudí Asharq Al-Awsat, Al-Ahli ha cerrado la incorporación del delantero saudí Abdullah Radif, ex atacante de Al-Hilal, en un fichaje que ha tenido tintes de pulso interno en la Saudi Pro League.
Un fichaje a coste cero… y muy disputado
Radif, de 23 años, aterriza como agente libre tras la expiración de su contrato con Al-Hilal. Firmará por cuatro temporadas, hasta 2030. Un compromiso largo, pensado más para construir que para parchear.
El acuerdo no fue un simple trámite. El jugador había dado inicialmente su palabra a Al-Ahli, pero Al-Diriyah, recién ascendido a la Roshn League, irrumpió en la operación y estuvo muy cerca de arrebatar el fichaje. Una aparición inesperada que obligó a Al-Ahli a acelerar, endurecer su posición y blindar la negociación.
La presión acabó inclinando la balanza. El club de Yeda logró imponerse en esa batalla interna y se aseguró los servicios del delantero, a la espera únicamente de completar los trámites administrativos y estampar la firma para hacerlo oficial en las próximas horas.
Del adiós a Al-Hilal al fichaje frustrado por Al-Ittihad
Al-Hilal ya había anunciado el pasado 7 de julio la salida definitiva de Radif, cinco años después de su promoción al primer equipo. Cinco años de idas y venidas, marcados por varias cesiones: Al-Taawoun, Al-Shabab, Al-Ettifaq y Al-Feiha. Un delantero formado en la élite, pero sin un hogar estable.
El guion de este verano pudo ser muy distinto. Radif llegó a tener un acuerdo con Al-Ittihad por tres temporadas, valorado en 27 millones de riales, a razón de 9 millones por año. Una operación potente para un jugador todavía en construcción. Sin embargo, Al-Ittihad se retiró de la puja por falta de liquidez suficiente para cerrar el traspaso. El camino se abrió entonces para que Al-Ahli se colocara en primera fila.
Tercer delantero, pero con espacio para crecer
En el nuevo dibujo de Al-Ahli, Radif parte, sobre el papel, como tercer delantero. Tendrá por delante al inglés Ivan Toney y al saudí Firas Al-Buraikan, con el brasileño Ricardo Matias también en la pelea en la zona ofensiva.
No es un rol menor. En una temporada larga, con exigencia creciente y un proyecto que debe recomponerse tras la salida de Jaissle, la profundidad de plantilla será clave. Radif llega para competir, para apretar a los titulares y para ofrecer un perfil diferente en el frente de ataque.
Su último tramo de curso lo pasó en Al-Feiha, durante la segunda mitad de la temporada pasada. Apenas disputó 8 partidos, sin goles, pero con dos asistencias. Números discretos que no cuentan toda la historia: minutos contados, cesiones encadenadas y la sensación permanente de estar de paso. En Yeda, por primera vez en años, tendrá estabilidad contractual y un marco claro para definirse como delantero.
Sexta pieza de un mercado ambicioso
Radif se convierte en el sexto fichaje de Al-Ahli en este mercado estival. Se suma al gambiano Aboubakar Sidi Kinte, al portugués Francisco Trincao, al armenio Eduard Spertsyan y a los saudíes Meshaal Al-Mutairi y Nayef Masoud. Una lista que dibuja la idea de club: mezcla de talento extranjero contrastado y apuesta firme por el jugador local.
En un verano marcado por la marcha de su entrenador a la Premier League, Al-Ahli lanza un mensaje claro a su afición: el proyecto no se detiene. Cambia la figura en el banquillo, se ajustan las piezas en el vestuario, pero la ambición permanece.
La pregunta, ahora, es sencilla y contundente: ¿será Abdullah Radif el delantero que, por fin, encuentre en Yeda el escenario para justificar tanta insistencia en su fichaje?






