Aficionados mexicanos provocan 'terremoto' tras victoria en Mundial contra Ecuador
El salto simultáneo de miles de fanáticos mexicanos tras los dos goles decisivos en el partido de eliminación del Mundial contra Ecuador generó temblores que fueron detectados por sismólogos. Según SASSLA, la plataforma digital mexicana para alerta temprana y manejo integral de riesgos, la "explosión de euforia y vítores colectivos" tras los goles produjo vibraciones perceptibles en la zona cercana al estadio.
SASSLA informó en X que el gol de Julián Quiñones fue captado por varios sismógrafos, al igual que el segundo tanto de Raúl Jiménez al minuto 31.
Tras la victoria 2-0 que clasificó a México a octavos de final, casi un millón de personas salieron a las calles de Ciudad de México para celebrar. Trágicamente, tres personas murieron aplastadas en medio de la multitud.
Fenómeno similar registrado en otros eventos
Estos llamados “terremotos inducidos por humanos” no son inéditos. Se han asociado con actividades intensas como la construcción de edificios altos, extracción de agua subterránea o fracturación hidráulica. También se han observado durante eventos deportivos o conciertos multitudinarios, como el concierto de Taylor Swift en 2024.
SASSLA explicó que la estación RaspberryShake más cercana al Estadio Azteca registró una señal artificial destacada, causada por la euforia y los gritos masivos que produjeron vibraciones en el suelo.
La plataforma Sismo Alerta Mexicana aclaró que aunque no se trató de un terremoto real, el movimiento rápido y sincronizado de la multitud generó ondas superficiales breves detectables por los equipos sísmicos.
Según ellos, “si alguien camina cerca de un sismógrafo, la señal es clara; si varias personas saltan al mismo tiempo, aún más”. La sensibilidad de estos instrumentos es tan alta que pueden captar movimientos a miles de kilómetros de distancia.
Investigaciones y aplicaciones futuras
Estudios recientes, como uno publicado en 2024 en Seismological Research Letters, confirman que estos eventos generan señales vibratorias únicas similares a temblores. Por ejemplo, un concierto de Taylor Swift en 2023 con más de 70,000 asistentes produjo vibraciones sísmicas en estaciones a unos 9 km del lugar.
“Considerando toda la evidencia, interpretamos que la fuente principal de la señal fue el movimiento de la multitud respondiendo a la música”, señalaron los científicos.
Los investigadores esperan que analizar estos temblores artificiales ayude a mejorar los sismógrafos para distinguir entre distintos tipos de vibraciones. Además, puede contribuir al diseño de estructuras y auditorios que respondan mejor ante estos movimientos, aportando a la seguridad y resistencia de las construcciones.






