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Abdukodir Khusanov: El Pionero Uzbeko del Manchester City

Abdukodir Khusanov no solo ha hecho historia. Ha decidido ampliarla. El central uzbeko de 22 años ha firmado un nuevo contrato por cinco temporadas con Manchester City y se ata al Etihad Stadium en pleno despegue de su carrera.

Llegó en enero de 2025 y se convirtió en el primer futbolista de Uzbekistán en firmar por un club de la Premier League. Meses después, ya es una pieza reconocible en la estructura del vigente campeón inglés. Bajo las órdenes de Pep Guardiola la pasada campaña disputó 37 partidos, se ganó la confianza del vestuario y del cuerpo técnico, y se subió al escenario grande de Wembley en dos finales.

“Este es un gran día para mí y mi familia. Estoy muy feliz de ampliar mi estancia en City. He disfrutado cada minuto desde que llegué a Manchester”, aseguró el defensa, todavía con tono de futbolista que no olvida de dónde viene.

El salto ha sido enorme, pero su discurso sigue siendo el de alguien que siente que esto acaba de empezar.

Un año para recordar… y para consolidarse

En su primera temporada completa, Khusanov ayudó a City a firmar un doblete doméstico de copas. Participó en las finales de la Carabao Cup y de la FA Cup en Wembley, un escenario que muchos jugadores tardan años en pisar. Él lo hizo nada más aterrizar.

Su impacto no se mide solo en minutos. Se ha adaptado al ritmo de la Premier League, a la exigencia táctica de un equipo que vive con la línea defensiva muy alta y al escrutinio constante que acompaña a un campeón habitual. “Siento que estoy creciendo y aprendiendo mucho como jugador”, explicó. Y se nota: más agresivo en los duelos, más limpio en la salida de balón, más cómodo en los grandes escenarios.

Ahora, el contexto cambia. Ya no está Pep Guardiola en el banquillo. El reto se renueva con Enzo Maresca al mando. Y Khusanov lo asume de frente: “Tengo un nuevo desafío ahora, que es impresionar a Enzo Maresca y a su cuerpo técnico. También quiero asegurarme de estar regularmente en su equipo. Estoy decidido a conseguirlo”.

El Etihad como casa y trampolín

El zaguero no oculta lo que ha significado el club en su proceso de adaptación a Inglaterra. “Gracias a los aficionados de City por todo su apoyo; ha sido muy importante mientras me asentaba en Inglaterra y en la Premier League”, subrayó. Para un jugador que llega desde un mercado poco habitual, ese respaldo marca la diferencia.

“Ahora solo miro hacia adelante. Estoy listo para hacer todo lo que pueda para ayudar a que este club sea lo más exitoso posible”, añadió. No habla de conformarse con lo logrado, sino de empujar para más títulos, más finales, más noches grandes.

En los despachos, la renovación se interpreta como una inversión estratégica. El director de fútbol, Hugo Viana, lo dejó claro: “Lo estamos viendo convertirse en un joven brillante y en un defensa sobresaliente, pero sabemos que esto es solo el principio”. No es una frase de cortesía: a los 22 años, con un físico potente y una base técnica sólida, el margen de mejora es evidente.

“Sus capacidades físicas y técnicas son de primer nivel. Tiene todos los atributos necesarios para ser un central de clase mundial. Con solo 22 años, sus mejores años están por delante y su potencial para seguir mejorando es evidente para todos”, remató Viana.

De pionero a referencia

Khusanov ya rompió una barrera simbólica para el fútbol de Uzbekistán al firmar por Manchester City. Con este nuevo contrato, se coloca en una posición distinta: de promesa exótica a proyecto serio de líder defensivo en uno de los vestuarios más exigentes del continente.

El siguiente examen será inmediato. Adaptarse al libreto de Enzo Maresca, competir por un puesto en una línea que no admite despistes y demostrar que su techo no es solo formar parte de la plantilla, sino discutir la titularidad en los partidos que definen temporadas.

Manchester City le ha dado tiempo, confianza y un contrato largo. Ahora le toca a Khusanov decidir hasta dónde quiere llevar esa apuesta. En un club acostumbrado a moldear centrales de élite, la pregunta ya no es si estará a la altura del reto, sino cuán rápido puede convertirse en uno de los nombres propios de la próxima era en el Etihad.